Sigue la Tradicion

lunes, 26 de diciembre de 2011

Una Cancion Para Ti

Una Canción Para Ti




En mis recuerdos vivirás y en mis noches de soledad me acompañaras.

Seras la estrella que ilumines las sombras del camino. Seras mi único destino .

Solo tus recuerdos yo tendré y entre mis brazos tu dulce fragancia atrapare, como perfume del jardín de mi ilusión, para que embriague a solitario corazón.

Siempre esperandote estaré, con la misma ilusión. Siempre seras la mejor ocasión para regalarte una canción.

martes, 20 de diciembre de 2011

Esta Navidad


Esta navidad...........



Voy a echarme a andar, por las calles de mi Lima, la que me vio crecer, la que me regalo mil noches de ensueño y un amor al amanecer,

Te voy a recorrer, de un lado al otro; cantando, soñando imaginándote, con la alegría y el desenfado de un loco corazón que ha perdido entre tus encantos la razón.


Quiero volver a caminar, entre tus puentes y alamedas, corriendo y saltando en tus estrechas veredas, con la locura de un inconciente adolescente. Aquel que convierte la realidad en sueños de verdad.


Quiero escuchar el murmullo de tu río hablador. Quiero saber como fue que nació ese amor entre los dos.


Quiero a las doce escuchar las campanas sonar.. Quiero oír a la gente gritar: que a Lima llego la navidad.


Quiero invitar a todos mis seguidores a mi mesa a compartir un pequeño momento de alegría, lejos de la tristeza y la melancolía. Abrigando la esperanza de mejores días.


Quiero esperarlos a todos, en este pequeño rincón, mezcla de realidad con ilusión.


!Feliz Navidad!


miércoles, 14 de diciembre de 2011

La Casa de Piedra Segunda Parte

Luego de aquella reunión con sus mas íntimos amigos, Barbieri entro en una cura de silencio. Sin decir chis ni mus, permaneció silencioso y distante, hasta que un día...............llamó nuevamente a los amigos y los invito a una cena en su nueva casa.. La sorpresa de los invitados, fue tan grande que no podían creer lo que estaban viendo. Estaban atónitos y deslumbrados, casi sin habla y apunto de estallar en gritos.

Algo confusos y casi tartamudeando, comenzaron a balbucear algunas inquietudes y preguntas, las mismas que fueron contestadas de una en una por el anfitrión.

La casa había sufrido una transformación. Remodelada, tal cual fuera en sus mejores épocas. Todo un palacete de pe a pa, tenia de todo; lujo y del mas pomposo, elegancia, prestancia, soberbia y todos los pecados capitales juntos y revueltos. No se apreciaba el mas mínimo de los esfuerzos por un intento de austeridad; todo lo contrario, era un monumento al derroche y al despilfarro.

Lo que mas impresionaba a los comensales era la cantidad de objetos valiosos. Se podían apreciar: candelabros de plata maciza de cuatro brazos de un metro setenta centímetros de altura, cristalería, adornos y objetos de oro y piedras preciosas. Algo indescriptible para los ojos de un mortal.

Barbieri, había encontrado un inmenso e incalculable tesoro. Claro esta, que el sabia a lo que iba y lo que ahí se ocultaba.

A lo largo de los años, se procuro de información a cerca de esa casa, tenia todo el historial en sus manos. Es por ello su interés en comprarla.

Aquellos emparedados que mencionábamos en la primera parte de esta historia, no eran mas que los cuerpos de los esclavos, piratas y alguno que otro testigo inoportuno, que habían pagado con sus vidas el silencio eterno de un secreto, que solo conocían sus codiciosos dueños.

El origen de esta casona colonial, data de la época colonial. Para ser mas exactos del año 1537 cuando Francisco Pizarro, obsequio esta mansión a su amigo y colaborador Francisco de Chavez, como pago a su lealtad en los asuntos de la conquista. Luego a la muerte de este último, en el año 1748 pasó a manos de Josè Gonzàlez conde de Fuente Gonzàlez y su esposa Rosa de la Fuente, condesa de Villar de la Fuente.

Esta última, había ganado fama de ser una mujer extremadamente cruel. La gente contaba que esta, solía torturar a sus esclavos y enterrarlos vivos, pero también se hablaba de algunos pactos con delincuentes y piratas a los que engatusaba y luego de apoderarse de los tesoros, los mataba y enterraba en su propia casa. Un ser macabro y sin límites.

Algo de cierto habría en los rumores, porque de que se encontraron tesoros, se encontraron.

Fernando de Barbieri era un hombre sin familia, lo que hizo que antes de morir legara todos sus bienes a la congregación de monjas de la orden de las Nazarenas. Las monjitas hicieron cera y pabilo de la fortuna y si te he visto, no me acuerdo. Nada que extrañar, no son los primeros ni los últimos sacro santos herederos, que disfrutan a lo grande sin saber leer ni escribir.

Hoy la casa se debate entre la vida y la muerte, porque esta ocupada por imprentas y comercios, que hacen que se deteriore cada día mas. A nadie le importa lo que pueda pasar con ella. Total! Es una casa vieja y nada más.

Se le conoce como la “casa de piedra” porque en la calle donde esta ubicada, antiguamente había una gran piedra en medio de la vía. Una costumbre muy antigua, el de ponerle un nombre a la calle, por algo que la caracterizaba.

sábado, 10 de diciembre de 2011

La Casa de Piedra


La Casa de Piedra




En la esquina de las calles Callao y Torrico, existe un palacete de imponente estampa. Como tantas otras casonas que forman parte del paisaje urbanístico y hacen el encanto de la ciudad.

Si bien cada casona, tiene imagen y estampa también cada una tiene una historia que contar, algo que decir. Son la historia viviente a las que hay que atender y oír.

En esta oportunidad, decidí adentrarme en las entrañas de la “casa de piedra” para escuchar lo que bajito y al oído, quería decirme.


Allá por los años veintes, un apasionado, desconocido y entusiasta historiador, había estado tras los pasos de la famosa casona. Tenia casi una obsesión rosando con el deliriun tremens. Deseaba adquirirla, pero su propietario se negaba a otorgarle el derecho de hacerse del inmueble.

Este Señor de nombre Fernando de Barbieri, había llegado a ganarse el burlesco titulo de loco entre sus amigos mas próximos, por su obsesión en adquirir dicha mansión . Pero tanto va el cántaro al agua hasta que..........

Un buen día, el propietario de aquella casa, decidió vender y llamo al “loco”para ver si era verdad tanta obsesión y si contaba con los medios para comprarla.

Ni corto ni perezoso, Barbieri dio el sí y se hizo con el bien.

Los motivos que habían llevado al propietario de la casa a venderla, eran algo extraños; se rumoreaba que los moradores de dicha casa, tenían problemas, para hacer su vida cotidiana de manera normal. Según se supo, no podían conciliar el sueño por las noches, por los ruidos extraños que solían sentir y las visiones que también se sucedían, una de tras de la otra. Los rumores mas que eso, se habían convertido en el tema de conversación de los conocedores del asunto. Pero hasta ahí, solo eran rumores, nacidos en el seno de una sociedad rica en mitos, cuentos e historias, venidas del pasado.


Luego de cambiar de dueño, la casa permaneció cerrada por varios años. Solo se sabia que se estaban haciendo refacciones, pero no más que éso.

Luego de un tiempo transcurrido; Barbieri, invitó a un pequeño grupo de amigos, para mostrarles las obras de remodelaciôn que estaba efectuando en su nueva morada.

El asombro de los amigos, se convirtió en perplejidad. No podían creer ni entender lo que veían, tan solo hacerse mil preguntas y muchas sin respuesta.

Las paredes de los patios, salones y otros ambientes, estaban descubiertas y en ellas se podía ver a los emparedados. Esqueletos humanos que aun conservaban parte de sus vestimentas y que según se podía apreciar; eran seres que en cuyos cadavéricos rostros estaba grabado el sello del terror. No era necesario ser un instruido en el entendimiento científico, como para darse cuenta de que se trataba de restos óseos, cuya antigüedad se remontaba a épocas coloniales.

Todo estaba revuelto, parecía un complejo arqueológico en plena faena . Sin embargo, había una parte de la casa, que se encontraba cerrada sin que se permitiera el acceso a persona alguna. Barbieri, tenia algo que no ponía en evidencia y ocultaba. Los amigos preguntaron y el contesto: todo a su debido tiempo, hoy no, pero más adelante lo podrán apreciar en su verdadera dimensión. Acoto diciendo: solo les pido que guarden absoluto silencio y reserva sobre todo aquello que le he mostrado. Ustedes son mis amigos mas entrañables y por éso decidí invitarlos, para poder compartir esto que durante años he perseguido. Al oír esto, todos se acercaron a estrecharle la mano y a expresar su compromiso de absoluta reserva.

Al mismo tiempo, todos le preguntaron, por los hombres que hacían el trabajo; a lo que el les respondió: son personas traídas del interior del país, que no conocen a nadie a qui y ademas, han sido debidamente seleccionadas.

Un año mas tarde.......................


La casa de piedra, lucia completamente restaurada, mas esplendorosa que en sus mejores épocas.

Pareciera que.......antes de ser adquirida por Barbieri; en el interior de la casa no se conocía la paz, sus habitantes tenían que soportar un sinnúmero de manifestaciones extra terrenales como: bolas de fuego corriendo de un extremo al otro, quejidos, ruidos de cadenas arrastrándose por doquier, pasos, apariciones y demás torturas imposibles de soportar y convivir con ellas.

Solía decirse que era una casa endemoniada y también se hablaba de muchos crímenes. Historias de todo tipo iban y venían en la cresta del vaivén de los años, meciéndose en el cadencioso pasar de los tiempos; besando y acariciando a la historia y sus tradiciones, como embrujo y encanto venidos y caídos de la amable mano del señor tiempo. Ese tiempo que suele sentarse a esperar, para vernos pasar y regalarnos su cálida y paternal sonrisa, que siempre suele arreglarlo y curarlo todo.

En la próxima les contare el resto de la historia,para que no se cansen en leer un texto demasiado extenso.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Sobre las Vias del Tiempo


SOBRE LAS VIAS DEL TIEMPO….





Lima se ha caracterizado por ser una ciudad de tradiciones y de emblemáticos recuerdos. Unos presentes como: los balcones, las iglesias, la quinta presa, plazuelas coloniales, barrios como el Rímac o Barrios Altos, las Tapadas, los pregoneros, los farolitos, las casonas de renombre con sus historias y leyendas, etc. Pero en toda esta larga lista de sellos limeños, chalacos y de extramuros: no podíamos olvidarnos del famoso tranvía, que fuera parte de una época y que fue aniquilado, por la esencia misma de la incapacidad y la falta de amor por lo nuestro, por parte de las autoridades que nunca han sabido conservar y cuidar los baluartes de la historia. Es mejor convivir con la historia que contarla y lamentablemente; cada día tenemos mas que contar y menos que ver, salvo como se van extinguiendo las pocas cosas que nos quedan, sin que nadie haga nada por evitarlo.

Desde el año 1878, Lima ya contaba con un servicio de tranvías, que consistía en: un coche tirado por caballos pero que rodaba sobre unos rieles de metal. Luego en el año 1904, se inaugura el servicio de tranvías eléctricos, los mismos que dieran paso a una nueva página de nuestra historia y se convirtieran en parte de nuestro paisaje urbano, aportando también lo suyo en lo que ha orden y descontaminación se refieren.

Los tranvías fueron el medio de transporte popular, de la Lima de antaño. En un desafortunado comentario que leí hace un tiempo. Un poco informado paisano decía que: los tranvías eran las combis de ahora. Algo tan lejano de la realidad, pues estos vehículos transitaban sobre rieles y a una velocidad que no excedía los cuarenta kilómetros por hora y por el hecho de rodar sobre una vía fija; no podía hacer maniobras temerarias. Por su sistema de propulsión eléctrica, tampoco eran capaces de contaminar el medio ambiente y por lo tanto en aquella época; se respiraba un aire menos viciado que el que se respira hoy.

Los tranvías, lejos de ser un simple medio de transporte, pasaron ha ser parte de la ciudad. Otorgándole un aire romántico y pintoresco en donde las anécdotas y las historias cotidianas estaban a la orden del día. Hermoso sonido, aquel que anunciaba su presencia, un sonido eléctrico que imitaba el sonar de una campana, sin tono agresivo o amenazante, como los que escuchamos ahora.

El tranvía. Recorría la ciudad de sur a norte y de este a oeste, llevando y trayendo ilusiones, regalando un camino calmo y sereno a lo largo de su trayecto, respetando a la naturaleza. Unas veces besando las playas chalacas y otras acariciando las entrañas del Morro Solar de Chorrillos, atravesando el túnel de la herradura, construido especialmente para el.. Otra veces, de visita por la casa de la Perricholi, en el Rímac y también rompiendo el silencio de la noche con suave caricia por las callejuelas de los Barrios Altos como una brisa leve con aroma de jazmín arrancado a su paso de alguna casona vetusta, susurrando al viento llevando y trayendo, un mendrugo de la historia en cada ir y venir, como queriendo hacer vivir aquello que de apoco comienza ha morir. Más que una maquina, era un personaje medio real y media leyenda que tenía el alma de hierro y madera y el corazón hecho de ilusión. La misma ilusión de una chica esperando al ser amado en la ventana de su casa, afinando el oído y la vista para escuchar la mágica campanita y el retumbar de las ruedas del tranvía que traía a sus brazos al amor de sus amores en visita oficial, un domingo por la tarde, en algún lugar de las apacibles calles de…….Quien sabe donde.

A mis diez años de edad, ya practicaba el emocionante deporte de la gorra. Que en buen cristiano quiere decir que: era un gorrero empedernido, que esperaba que el coche estuviera en marcha para emprender la carrera y colgarme del estribo, del faro o de donde sea y comenzar mi aventura de viajar al aire libre y con el riesgo de ser desalojado. Mas que una necesidad; era una pasión, la pasión de sentir la libertad y de gozar con el triunfo de haberlo logrado. De volver a nacer y de existir el tranvía; lo volvería a hacer, por ahora solo me queda esperar o quizás prenderme del estribo del tiempo y viajar a lo largo de mi amada ciudad y contemplarla desde un rincón de mi alma con calma y serenidad, esperando que algún día quienes tienen el poder, entiendan que no todo es: solo recuerdos y leyendas, que hay cosas para valorar y tener en cuenta, como es el caso del tranvía, que lejos de ser algo del pasado es una necesidad del presente y una manera de hacer bien las cosas. Lima se merece un mejor trato, un transporte digno y que a la vez invite al turismo. No en vano, muchas importantes ciudades del mundo utilizan el tranvía como medio de transporte y también como una atracción turística, como es el caso de: San Francisco, Bilbao, Paris, etc.

En un tranvia, perdi la caricia y el beso que traia para ti. Talvéz lo pueda volver a encontrar de regreso a ti, Lima de mis amores.