Sigue la Tradicion

miércoles, 29 de febrero de 2012

El Vecino Mas Antiguo



El Vecino mas antiguo de Lima




Suele ser extraño, encontrar en las ciudades que se precian de una historia rica e interesante; “inquilinos” de larga data.
Lima enero de 1535. luego de las celebraciones de la fundación y llegada la calma: don Francisco Pizarro, Gobernador del Perú, procedió a adjudicar a cada uno de sus mas cercanos y fieles colaboradores en la empresa de la conquista; un solar, que en buen cristiano quiere decir: un terreno, un espacio, en el cual puedan edificar una vivienda.
El capitán Don Jerònimo de Aliaga, era uno de los mas apreciados y dilectos amigos de Pizarro, por lo que este ultimo, le adjudico un solar ubicado: al costado de la “Casa de Pizarro” hoy en día palacio de gobierno del Perú, en agradecimiento su fidelidad y amistad..
Cabe destacar que: según la importancia y el grado de amistad, que tenia Pizarro con cada uno de sus colaboradores, era la ubicación de cada solar.
Imagínense, los lazos de amistad que lo unían a Jerónimo de Aliaga, para haberle dado un solar al costado de la mismísima residencia del entonces Gobernador General del Perú.

Hace 477 años de este acontecimiento y la casa de Jerónimo de Aliaga, sigue en pie. Los desentiendes directos del entonces miembro y socio de “La Conquista”, siguen habitándola como si fuese ayer.
Esta casona colonial, a permanecido a través de los siglos en pie y ha sido testigo de: las pugnas de los almagristas contra Pizarro, golpes de estado, trifulcas de todo calibre, terrorismo, todos los cambios urbanísticos que a sufrido Lima, invasiones e innumerables hechos que han llenado una las paginas de la historia.

Este monumento, ostenta el titulo de: la casa mas antigua de toda América Latina. No hay terremoto que haya podido doblegar su estirpe y su bizarría. Incólume al tiempo y sus inclemencias. Tan hermosa y elegante, como la misma Lima.

sábado, 18 de febrero de 2012


Aquella Noche



Aquella noche la Luna brillaba y sobre tu pelo color caramelo su luz reflejaba, mientras los grillos cantaban.

Te estreche entre mis brazos y te llene de mil abrazos. Escaso de razón escuchando latir tu corazón en tu regazo, me que de dormido al arrullo de tus suaves murmullos.
Eramos solo: la noche, la Luna, los grillos, tu y yo y una rosa escondida en la mano, para perfumar nuestro amor.


miércoles, 15 de febrero de 2012

Divino Amor


Divino Amor


Era el verano de 1970 y Juan Luis salia de vacaciones. Decidió que lo mejor que podía hacer era: marcharse de vacaciones a un lugar lejano y apartado del mundanal ruido Limeño, clásico en todas las capitales del globo.
Eligió como destino a la bella y acogedora: San Miguel de Piura, como la bautizara Don Francisco Pizarro y que dicho sea de paso, fue la primera ciudad fundada por los españoles en el Perú.
En esta calurosa ciudad norteña en donde todo es: amistad, alegría, calor humano y excelente e incomparable comida, Juan Luis encontró el amor de su vida.
Nuestro amigo se enamoro de una preciosa chiquilla de 17 abriles, pero no las traía todas con el: la niña era huérfana de madre y estaba bajo el cuidado de su abuela y su padre, quienes a su vez exageraban en el asunto; con razón o sin razón, pero exageraban.
La cosa es que: al enterarse los tutores de que un enamorado rondaba a su preciada joya, decidieron declararle la guerra a sangre y fuego.
Mil y una peripecias debía de sortear Juan Luis para poder ver a su amada, desde: enviarle cartas por intermedio de una amiga, verse a escondidas y treparse por el balcón de su casa a la media noche, tal y cual lo hiciera Romeo. Esto ultimo, le ocasiono buenos golpes y contusiones, producto de las caídas y porrazos que se daba en cada intento de huida.
Pasaron mil y una cosas hasta que el padre de la joven tomo la decisión de internarla en un convento.
Esto, significo un duro golpe para la pareja que ya “nada” podía hacer para seguir encontrándose a escondidas.
Juan Luis hizo hasta lo imposible por comunicarse con su amor, pero todo fue inútil, hasta que una amiga de ella fue buscarlo para entregarle una carta escrita por la recién estrenada novicia. En ella le rogaba que hiciese algo para sacarla de ahí, que estaba decidida a asumir todos los riesgos y consecuencias de lo que fuese y pagar el precio que sea con tal de salir de su encierro.
La misiva no hizo mas que impulsar a Juan Luis a cometer la mas grande de sus locuras. El también estaba dispuesto a lo que venga. Sus estudios, sus padres y su futuro, habían pasado a un segundo plano lo primero era ella y su loco amor.
Cartas iban, cartas venían, hasta que llego el momento de la acción, el día “d”
El plan era el siguiente:
Un día determinado a las diez de la noche, Juan Luis estacionaria, “su auto” a la espalda del convento, que estaba ubicado en las afueras de la ciudad y por lo tanto se encontraba rodeado de tierras de cultivo. El auto era una pequeña camioneta que nuestro amigo había robado a su tío, para poder llevar a cabo su plan.
Ella a su ves, que contaba con la ayuda de otras amigas novicias, que sabían de su sufrimiento y que decidieron ayudarla, se arrojaría por el muro posterior del convento. Antes, el debería de hacerle una señal con las luces del auto para que ella supiese que estaba allí.
La noche llego, el plan se cumplió y los dos escaparon, con destino a la felicidad pero...
En la ciudad de Tumbes, frontera con Ecuador a la cual habían llegado después de dos días, luego de hacer varias escalas y de donde pretendían pasar la frontera: fueron detenidos por la policía que ya estaba alertada por la familia de ella, que al enterarse, habían removido cielo y tierra con tal de dar con ellos.
Ella, fue enviada de vuelta al convento. El, permaneció detenido en los calabozos de la dependencia policial por espacio de siete días, mientras su familia negociaba con la otra parte, para que levante los cargos que no eran nada mas ni da menos que: secuestro y robo. Cargos muy graves que podían costare varios años de prisión.
Las condiciones de la negociación, consistían en: compromiso de no acercarse a la joven, por ningún motivo, regresar a Lima lo mas pronto posible y renunciar a todo intento de comunicación posible.
Juan Luis firmo el compromiso y se marcho sin mas que objetar, pero destrozado e impotente de tener que renunciar al amor de su vida.

Pasados dos años y cuando las aguas habían vuelto a su nivel, Juan Luis regreso a la cálida ciudad norteña, para ver si lograba saber algo de aquella muchacha que le había roto el corazón.
Lo primero que hizo, fue ir en busca de aquella amiga que tanto los ayudo en los momentos mas difíciles. Al verlo aquella joven corrió a abrazarlo; lo estrecho entre sus brazos en un abrazo que duro una eternidad, sollozando y llorando descontroladamente exclamo: ¡Dios mio! Que grande e inmenso eres, por fin me escuchaste. Juan Luis al escuchar esto le pregunto ¿Que te pasa? Nada, nada. Conversaron un buen rato hasta que la amiga le dijo:
dame un numero de teléfono a donde llamarte, que tengo la mas maravillosa de las sorpresas para ti.
¿Pero dime de que se trata? No, no puedo echar a perder una cosa como esta, espera mi llamada y no te vas a arrepentir de haberlo hecho.
Juan Luis se fue con una incertidumbre tremenda. Como a las ocho de la noche, recibió la llamada de la amiga, en la que lo citaba en un restaurante, a la hora del almuerzo al día siguiente.
Cumplido el plazo, Juan Luis, se hizo presente en el lugar, tomo asiento en una de las mesas y al poco rato apareció la amiga acompañada del amor de su vida, quien a su vez tenia en brazos a un hermoso bebe.
Para Juan Luis, fue tal la impresión que casi se quedo sin habla y sin poder de movimiento. Luego de unos instantes, se abrazaron y besaron hasta el hartazgo y a partir de ese momento no se volvieron a separar nunca mas.
Una historia que viví y sufrí muy de cerca. Yo soy amigo de Juan Luis y padrino de aquel niño que hoy es un hombre.
Perdón por lo extenso del relato y gracias por su tolerancia.-



sábado, 11 de febrero de 2012

"La Pera Del Amor"


La Pera Del Amor



En este mes en que el amor se pone de moda, por decirlo de alguna manera, porque el amor siempre esta presente en nuestras vidas; desde que nacemos y hasta que nos vamos.
Algo hay que contar y esta vez si que me ha parecido muy oportuno, hablar de un lugar muy sugerente, clásico y emblemático, dentro de las cosas que hacen la historia y las tradiciones de una ciudad.
La pera del amor, es un hermoso parque ubicado en el distrito de San Isidro, en los limites con Magdalena Del Mar. Como telón de fondo y sumun poético, tiene a la inmensidad del mar. Hablando en buen cristiano: es un bello jardín con vista al mar.
Es el punto final de la otrora bella Avenida Salaverry. Esta avenida, que atraviesa cuatro distritos y que a su paso va mostrándonos: hermosas casonas señoriales, de una arquitectura exquisita y caprichoso gusto personal, según el mortal que la diseñara. Símbolo de la opulencia y de la distinción, de una sociedad ya extinguida.
Su extenso recorrido, estaba romanticamente cubierto por el follaje de frondosos de inmensos arboles; ficus y eucaliptos en su mayoría. Todo un paraje capaz de ser la fuente de inspiración de un cuadro de Vangogh , Pissarro o Monet, sin caer en las afiladas garras de la exageración.
Hoy, su belleza aun se puede apreciar, pero con menor intensidad que antes. Ya el desorden, el descuido y demás lacras, van haciendo su trabajo, el de acabar con la belleza de un lugar; porque si y nada mas que porque si.
Pero esta avenida, finaliza justamente en: la famosa “Pera Del Amor”Cosa que nos invita a decir: Bella de principio a fin.
El final de esta vía, tiene caprichosa o intencionalmente; forma de pera, como se puede apreciar en la foto que acompaña este articulo.
¿Porque se le llama pera del amor?
Resulta que: en los años cincuentas y hasta mediados de los setentas, este era el paraje preferido de las parejas.
Cuando el sol se ocultaba y la noche llegaba, de manera sigilosa y cómplice, si cómplice, porque para todo aquello que no se puede ventilar y airear a la luz del sol ; la noche es el mejor de los alcahuetes.
Al promediar las cinco y media de la tarde, en invierno y las siete de la noche en verano: comenzaban a llegar los autos, que uno detrás del otro se iban estacionando según el gusto de cada quien. Pero antes de haber llegado a aquel paraje, las parejas habían seguramente hecho un alto en: La Cream Rica, El Tip Top, quizás en El Tambo, lugares que en aquellos tiempos; eran los establecimientos que al estilo norteamericano vendían. Sanguches, leches malteadas, y todo ese repertorio de alimentos con servicio al automóvil. A comer sin bajarse de la nave y de postre: una deliciosa “pera”
Ya en la pera, todo empezaba con una conversación y conforme iba pasando el tiempo y la obscuridad de la noche se hacia mas negra, tanto que la débil luz del alumbrado publico a duras penas podía combatir y si era en invierno; había que sumarle el manto blanco de la densa neblina, que lo cubría todo..Solo tendríamos que adivinar: que podía ocurrir. Lo extraño y curioso es que: en aquellos tiempos la tecnología automotriz no alcanzaba como para producir efectos especiales en los coches, pero a pesar de ello: no se sabe aun porque, estos se movían de manera inexplicable...
Aun se siguen investigando las causa de este fenómeno. Lo cierto es que: muchos lo recuerdan, algunos lo conocieron, otros solo escucharon hablar de el y hay quienes ni se han enterado de que existía, pero nadie podrá borrarlo de las paginas de las tradiciones e historias de la Lima que se fue.
Hoy aquel lugar, luce como un espacio mas con su belleza de siempre, pero sin el calor del amor que una vez allí anido...Bueno mejor dicho; los amores.
Imagínense como estará de triste San Valentin

miércoles, 8 de febrero de 2012

El Loquito De La Calle Diagonal


El Loquito De La Diagonal



Miraflores, es el distrito de Lima, junto con Barranco, que abriga y guarda entre sus estrechas y románticas callejuelas; historias entrañables de romances, curiosidades y mil encantos mas.
Hoy me siento especialmente contento, por poder contar una historia de amor que ocurrió hace muchos años y que algunos conocen, pero que también una gran mayoría ignora.
Allá por los años sesentas, cuando Miraflores era un lugar de descanso y solaz. Donde el murmullo de los arboles y la brisa suave del mar, eran una dulce y tersa caricia que arrullaban los sueños de amor de mil y una pareja. Ahí, en medio de esa apacible calma: había un amor de ensueño.
Dos que se amaban con profunda devoción, que hasta fecha de boda tenían, pero un día, por cosas que tiene la vida y que solo ella puede explicar, sucedió lo que nadie parecía esperar.
El y ella, solían encontrarse en la esquina de las calles Diagonal y Shell todas las tardes. El siempre la esperaba sentado en una banca del parque para verla cruzar la calle y luego ir a su encuentro, pero una de esas tardes: al cruzar ella la calle, fue arrollada por un auto y su vida se extinguió, frente a la mirada atónita y perpleja de su gran amor.
Desde aquel entonces, aquel hombre se convirtió en el eterno fantasma guardián del alma y el recuerdo de un amor que fue mas allá de la eternidad.
Nada ni nadie, logro sacarlo del duro golpe, que lo entrego en manos de la locura. Una locura, que se convirtió en el mas acogedor de los refugios.
Hasta el día de hoy: nunca ha faltado a una cita con su amor. Llueva, truene o pase lo que pase; todos los días el eterno enamorado: sigue esperando a que llegue su amor. Sentado en la misma banca aun le escribe mil cartas de amor.
Mas de cuarenta años han pasado y el siempre adecuadamente bien vestido, con finos modales, pero con las vestiduras algo envejecidas, por el paso del tiempo, sigue esperando.
La esquina de Diagonal, es su única amiga, su fiel compañera, el mudo testigo de su dolor y la morada, en donde duermen sus perpetuos sueños de amor.
Todos lo llaman: El loco de la calle Diagonal.
Yo que: jugué, reí, corrí y crecí viéndolo envejecer, con mucho cariño lo llamo; “El Loquito de la Diagonal “

lunes, 6 de febrero de 2012

El Contrato


Parte17


¡Vera padre!
No cabe duda alguna, de que estoy embarcado en un lió de dimensiones incalculables. No tengo manera de explicar lo que me esta sucediendo. No se como me fui a meter en este embrollo.
Ahora usted también tiene participación dentro de esta situación, por demás embarazosa.
Las cosas han sucedido, tal cual se la hemos descrito mi mujer y yo.
¿ Que si es creíble? Aparentemente no lo es. Pero existen demasiadas coincidencias que nos conducen a una posible solución.
Lo que menos desearía, es que usted saliese perjudicado, pero también es cierto de que: no puede dejar de ayudarme.
Primeramente: Si ponemos esto en conocimiento de la policía, nos veríamos envueltos en un lío del que no podríamos salir bien parados.
El cuerpo que esta en el estudio, pertenece supuestamente a Don Gonzalo; alguien que decidió quitarse la vida, por propia voluntad., en un hecho que acaeció hace mas de cuarenta años, según los indicios que tenemos.
Nadie sabe de esto: solamente usted, mi mujer, la empleada y yo. Ninguno de nosotros cuatro estaría interesado en verse involucrado en un problema de proporciones o ¿me equivoco?
R.P. No se, viéndolo desde esos puntos de vista, quizás puedas tener razón,pero: ¿que vamos a hacer con el cuerpo?

M > A mi me parece que: deberíamos sepultarlo junto a su familia. Al menos, es lo que se entiende en la carta que escribió antes de morir. Es una voluntad que creo que deberíamos cumplir; mas como cristianos y humanos, que somos; que como ciudadanos regidos por tal y cual ley.
No existe delito alguno, no hemos cometido ninguna contravención legal, no hay nada de que dar cuenta.
R.P > Yo creo que en eso te equivocas y mucho: como ¿como vas a justificar tu presencia aquí? ¿como es que habitas una casa abandonada, pretendiendo hacerte pasar como inquilino?
Creo que tienes mucho que explicar y no cuentas con pruebas suficientes, como para hacerte con la razón.
Mauro. > Ahí si me parece, que usted esta equivocado padre.
No se olvide de que tengo un contrato firmado por el dueño de esta casa. Me parece que eso sera suficiente.
R.P > No lo creo, como va a firmar alguien que murió hace tantos años. M.> Murió! Según la historia que usted me contó y que parece ser que viene del rumor popular, dice que: desapareció, nunca mas se supo de el, se adentro en el mar, etc. Muchas cosas, pero ninguna prueba nada y según tengo entendido: para la ley aun existe.
Mire padre: creo que he sido suficientemente claro, solo espero que usted piense bien en mi propuesta, que solo trata de impedir que ambos pasemos un mal rato, tratando de explicar, lo que no se puede explicar.
Yo nunca pensé meterme en semejante problema, pero ya ve; aquí me tiene, enredado a mas no poder en una maraña de lios. Sin haberlo provocado.
Usted tiene la palabra padre.
R.P > Me parece que en muchas cosas tienes razon, pero debes de comprender un poco mi posición: todo es muy confuso, parece una locura. Yo soy un sacerdote y me es muy difícil aceptar ciertas cosas, que no se ajustan a la realidad ni a la lógica.
Te voy a proponer algo: dejemos esto hasta mañana en la mañana. Vamos a cerrar la puerta de ese despacho, como si no hubiese ocurrido nada.
Al amanecer, yo vendré trayéndote mi respuesta y si esta es a favor de tu posición: procederemos a dar sepultura al cuerpo que se supone es de Gonzalo.
Mauro> Bien padre acepto y esperare hasta mañana.


Luego de despedirse del sacerdote, Mauro fue en busca de su esposa a quien expuso tod lo conversado con el religioso.
Rosalia, después de escuchar todo aquello que su marido tenia por decirle, le respondió de la siguiente manera: ¡Mira Mauro! Yo no se que te traes en todo este asunto, ni que soluciones, conclusiones o lo que sea vas a emprender conjuntamente con el sacerdote, pero de una cosa si estoy completamente segura y que: de aquí, yo me voy con mis hijos a la casa de Joaquin, hasta que encontremos un lugar agradable para vivir.
Acá, no nos vamos a quedar; son muchas cosas las que hemos vivido, todas desagradables y en tan poco tiempo. Es mejor que nos vayamos y olvidemos todo esto.
Mauro> Pero mujer no me hagas esto ahora por favor. Primero dejanos solucionar las cosas y luego tomaremos la desicion.
Mauro; paso buen rato tratando de convencer a su mujer, para que aceptase su propuesta, hasta que esta por cansancio acepto.
Rosalia > Esta bien, pero solo hasta que todo este en orden.
M. > Bien mujer, gracias.



A las seis de la mañana del día siguiente, el sacerdote se presento en casa de Mauro. Este lo recibió y lo invito a desayunar.
Sentados a la mesa: Rosalia, el padre y Mauro, conversaron:
El cura dijo: luego de todo lo que hemos hablado ayer, he decidido y comprendido; que es lo mejor para todos. Nada vamos a sacar de bueno haciéndolo publico.
Mauro > ¡Muchas gracias padre!
R.P > Ahora lo que tenemos que hacer es: disponer todo lo que sea necesario para sepultar a ese hombre que espera por ello.
Si padre, he pensado en eso. Voy a buscar a unos hombres que conozco, para que excaven una fosa, junto al resto de la familia.
R.P. > Eso significa que mas personas se van a enterar de esto.
M > No padre, solamente voy a decirles que quiero hacer unas mejoras en el lugar e incluso: les voy a pedir que continúen viniendo unos días mas, hasta terminar los trabajos trabajo. Vamos a retirar la maleza, podar los arboles y remozar todo cuanto se pueda, para que quede como siempre debió estar.
El cuerpo lo trasladaremos usted y yo, cosa que así, nadie sabrá mas de lo que tiene que saber; ¿esta usted de acuerdo ?
R.P > ¡Completamente hijo!
Luego de esto, comenzaron a ejecutarse los trabajos, tal como se había planeado.

Días mas tarde....El sacerdote, envió al sacristán a la casa de Mauro, para que le dijese: que quería verlo y que se acercase a la parroquia.
Mauro recibió el mensaje y de inmediato se dirigió al despacho parroquial, en donde fue recibido por el padre Luis.
Mauro > Me gustaría saber para que me ha mandado llamar.
R.P > ¡Bien! Quería hacerte saber algo muy importante y sorprendente.
M | ¿De que se trata?
R.P > Resulta que: estuve revisando entre las documentos de la parroquia y pude constatar que; la firma que esta en el contrato y el documento que encontramos en el escritorio del estudio: son idénticas y no cabe ninguna duda de que fueron hechas por la misma “persona”
Mauro> ¡Sorprendente! Es algo que nunca tendré como explicarlo.
R.P. > Lo mismo pienso yo.
Seguidamente: Mauro regreso a su casa y en una conversación sostenida con su mujer: acordaron quedarse en la casa.
Nunca mas, se escucharon: ruidos o algún tipo de manifestación, que provocase intranquilidad a la familia.
Los Arbulu, vivieron muchos años al abrigo de: “La mansión de la quebrada” Hasta que decidieron volver a su Trujillo natal.
En el añ0 1940, la “Mansión” sucumbió a los embates del terremoto que azoto la ciudad. Quedo reducida a escombros

jueves, 2 de febrero de 2012

El contrato

Parte 16


Ambos tenían el mismo color del papel que leían. La perplejidad. El asombro, el miedo, el desconcierto y mil sensaciones mas, se habían apoderado de ellos. Pero lo que mas les calaba en el alma y casi paralizaba sus desmedrados y agitados corazones que estaban a punto de estallar; era la firma de aquel documento, que hizo que Mauro, se desplomara sobre un sofá que se encontraba próximo a el. El sacerdote, inmediatamente se acerco a el para prestarle ayuda, no sin antes preguntarle: ¿Que sucede? ¿Te encuentras bien? Mauro casi tartamudeando y apunto de entrar en crisis, le respondió: si, si,  déjeme un momento, para poderme reponer de esto.
R.P. > Por favor, dime que te ocurre.
Mauro > ¿Usted no se ha dado cuenta que la firma de este documento es la misma que figura en el contrato?
R.P. > ¿Que dices? Me parece que estas delirando o imaginado cosas. ¿ De donde sacas eso?
Mauro se levanto del sofá y le dijo al padre: espéreme un momento. Seguidamente, salio apresuradamente de la habitación, en dirección de su despacho. Al llegar cogió el contrato y luego regreso a donde se encontraba el sacerdote. Mientras regresaba, Rosalia, que ya se encontraba mejor le pregunto ¿Que ocurre?
M > Nada mujer. Mas bien, creo que es conveniente que te ocupes de los niños. Ve a verlos y procura que no bajen, no es bueno que se enteren ni vean nada de lo que esta pasando aquí.
R > Si en eso estaba pensando, voy inmediatamente, ya me encuentro mejor, pero por favor: mantenme al tanto de lo que pasa.
M > Bien mujer.
De regreso en la habitación en donde sucedían las cosas: Mauro le entrego el contrato al padre, este lo observo y lo comparo con el documento hallado en el escritorio y dijo; ¡Esto no puede ser¡ ¿Que es esto¿
M > Es la misma pregunta que yo me hago. Ahora que va a pasar.
R.P. > Si todo este absurdo, fuese realidad: estaríamos metidos en un terrible problema.
M > ¿Problema? ¿Que problema?
R.P. > Simplemente: que habría que demostrar, como alguien puede firmar un documento, después de haber fallecido.
M > ¿A quien tenemos que demostrale eso?

R.P. > Me parece que estos acontecimientos, están perturbando la elucides de tu mente.
Primeramente, tenemos que llamar a las autoridades, para dar cuenta del hallazgo del cuerpo, luego, luego tendrás que explicar, que haces aquí, quien eres, como es que vives aquí. ¿Que les vas a decir? ¿Que eres el inquilino? ¿Que tienes un contrato firmado por el cadáver?
¿No te parece que esto es un absurdo? ¿Quien te va a creer semejante desatino?
Mauro > ¿ Entonces que voy a hacer ?  ¿ Usted me va a abandonar a mi suerte ?
R.P > ¡ Mira hijo! Como sacerdote, no podría hacer eso. Pero también estoy obligado a cumplir con la ley. No puedo pasar por alto esto que esta sucediendo. Lamentablemente, estos hechos son confusos, no tienen aparente explicación, no se que podemos hacer.
Creo que lo mejor sera calmarnos y buscar una solución. Si nos serenamos, podremos pensar con mayor claridad y encontrar la mejor salida.
Los dos, se dirigieron al salón principal, lejos del tétrico despacho de “Gonzalo” que mas que ayudar, los obnubilaba.
Unas horas mas tarde... Habían encontrado la mejor de las soluciones...