Sigue la Tradicion

miércoles, 21 de noviembre de 2012

¡ Olè!

Con docientos cuarenta y seis años a cuetas, se erige en las faldas del cerro San Cristobal, en el antiguo y colonial distrito de El Rimac; la monumental Plaza de Toros de “Acho"
Mandada a construir, durante el gobierno del virrey Manuel Amat y Juniet en el año 1766

Esta es una de las grandes obras realizadas durante el gobierno del virrey Amat.
La plaza en su edificacìon; ocupa un dìametro total de docientos cuarenta y ocho metros, con un ruedo que alcanza los sesenta metros de dìametro. Hay que tener en cuentra, que inicialmente era de noventa, pero con una ampliacion que se hizo en sus tendidos, en el año 1945 esta se redujo a lo que mencionamos anteriormente.
La ampliacion obedecio a una necesidad de aumentar su capacidad de aforo. Hoy cuenta con trece mil setecientas localidades.

La monumental plaza de toros de “Acho”es la tercera mas antigua del mundo, luego de las plazas de: La Maestranza de Sevilla y la de Zaragoza. Todo un monumento historico, que se erige en medio del mundanal ruido, desafiante al tiempo y a sus embates.
Llena de belleza, explendor, historia y plena de vida como un coloso durmiente, arrullada en los eternos brazos del tiempo.

En esta plaza se celebra la famosa feria taurina del Señor de los Milagros, que se lleva a cabo entre los meses de octubre y noviembre y a la que asisten los mas renombrados diestros del mundo del toreo.
Es una feria de mucho prestigio y cuyo galardon: El Escapulario de Oro es muy codiciado y otorga gran perstigio a quienes lo obtienen.
Este premio existe desde el año 1947, en que comenso a realizarce la feria.

Se le conoce como: Plaza monumental de Toros de Acho, coloso de acho y coso de acho.
El nombre de “acho”proviene del bocablo español Hacho, que significa: lugar elevado de la costa, desde donde se puede divisar el mar.
En la epoca virreinal, se le conocia como: “La Plaza del Hacho”Esto po encontrarse en las faldas del cerro San Cristobal, que venia a ser el “Hacho” propiamente dicho de la ciudad de Lima.
Con el pasar de los tiempos la palabra fue cambiada por acho, prescindiendo de la “H” modificandose la expresion en su generalidad y convirtiendose en un nombre propio: Plaza de Toros de Acho, como hoy se la conoce y se le dice.

A partir del año 1947, es cuando este monumento pasa a ser parte de las tradiciones que envuelven al mes “morado” como se le conoce a octubre: Procesion, turron y feria taurina. Cabe destacar que; la feria se crea en homenaje al Cristo Morado y ahi la fiesta se engrandece.

¡Salud! Con un buen Sol y Sombra



domingo, 4 de noviembre de 2012

MES MORADO, MES DE CULTO Y FESTIVIDAD


Como todos los años y desde tiempos coloniales, Lima se viste de fiesta y de color morado, cada mes de octubre, para rendirle culto, al Cristo Moreno de Pachacamilla. Llamado así, porque fue pintado en el antiguo barrio de este nombre, que a su vez era conocido por haber sido un asentamiento de indios venidos del sur, de la zona de Pachacamac.
Las historias que se cuentan al respecto, son muchas y muy disímiles. Unas fuentes dicen que: fue pintado por un moreno llamado Pedro Dacón y otros por uno de nombre Benito. Quizás en un afán de ser un poco los descubridores o propietarios de la historia en sí. Pero lo cierto es que sí fue un moreno quien lo pinto, en un muro de adobe y que debido a que luego de un terremoto, la imagen permaneció en pie e intacta, mientras todas las edificaciones de su entorno habían caído a tierra, sin dejar rastro alguno de su existencia.
Es así, como comienza el fervor y la adoración a esta imagen de Cristo en la cruz.
Una devoción que se fue incrementando y popularizando con el correr del tiempo, en el que fue llenándose de tradiciones, costumbres, usanzas, misticismo y todos los demás ingredientes, que la hacen lo apoteósica y reconocida en el mundo actualmente.

El color morado, tan característico en esta fiesta religiosa, tiene su origen en Sor Antonia del Espíritu Santo, quien fuera fundadora de la orden de las Nazarenas Carmelitas y Descalzas. A la que se le encargara el cuidado y protección de la imagen del Cristo morado y la misma que luego fundara el monasterio de las Nazarenas. Como es sabido, el hábito color morado se le atribuye desde sus orígenes a Jesús de Nazaret y es de ahí que se toma como habito para la orden religiosa de las Nazarenas. Pero también se hace costumbre en la población femenina, el “tomar los hábitos” durante el mes morado, como una manera de identificación con su fe y su tradición religiosa. Mes morado en el que Lima se viste de fiesta, a pesar de que la tradición nace de una terrible tragedia, como son los terremotos y maremotos que han azotado, a la capital y al Perú en general. Es en esos momentos en donde la fe religiosa hace del cristo morado su patrón y defensor, implorando su protección ante la furia de la naturaleza. Pero también del dolor y la desesperanza, nacen las alegrías y el desbordante espíritu festivo, que hacen de esta fecha; una verdadera fiesta popular. Aquí se fusionan: la música, la gastronomía, el baile y la piedad.
Las calles se llenan: del delicioso turrón de Doña Pepa, la mazamorra morada, el zanguito, el arroz con leche, los picarones, anticuchos, la chicha morada, el choclo, la papa, el ají, el cebiche, la carapulcra, el ají de gallina y mil delicias mas, que se convierten en el artilugio de rigor para “ llevar la fiesta en paz “
AVANCEN HERMANOS, es el grito de la cuadrilla de cargadores de las andas del cristo morado, que se abren paso en medio de la multitud. Sahumerio, palo santo, incienso, cirios, flores, cánticos y el son de una banda, son los que acompañan y hacen reverencia a Jesús Cristo en la cruz.
Beatos, religiosos, pillos y políticos, jóvenes y ancianos, crédulos e incrédulos, damas y mujerzuelas, negros, cholos, blanco, chinos, japoneses, mestizos y de cualquier color, pero mortales al fin. Todos se rinden a los pies de las andas a su paso, prometiendo, llorando, e implorando perdón, aun que solo sea por un momento y luego vuelvan a las andadas, como siempre lo han hecho a lo largo de sus vidas. Nada cambiara y nada se detendrá, todo seguirá igual. Los ladrones mas ladrones que nunca, las putas se incrementan y ejercerán con menos pudor y prudencia, los políticos, mentirán con más fervor que antes, los curas seguirán su camino de doble vía. Las viandas, vivanderas, pailas y peroles, flores y floristas, turrones, dulces y manjares, braseros y parrillas junto con los cirios y sahumerios se apagaran, extinguirán sus humos y todo pasara a la normalidad.
El Cristo de Pachacamilla, será guardado en el claustro Nazareno, para esperar al próximo año, donde volverá a reinar en las calles de la vieja Lima, que va muriendo mientras contempla, como algunas de sus tradiciones, siguen teniendo vigencia y cobrando vida.