Sigue la Tradicion

miércoles, 21 de noviembre de 2012

¡ Olè!

Con docientos cuarenta y seis años a cuetas, se erige en las faldas del cerro San Cristobal, en el antiguo y colonial distrito de El Rimac; la monumental Plaza de Toros de “Acho"
Mandada a construir, durante el gobierno del virrey Manuel Amat y Juniet en el año 1766

Esta es una de las grandes obras realizadas durante el gobierno del virrey Amat.
La plaza en su edificacìon; ocupa un dìametro total de docientos cuarenta y ocho metros, con un ruedo que alcanza los sesenta metros de dìametro. Hay que tener en cuentra, que inicialmente era de noventa, pero con una ampliacion que se hizo en sus tendidos, en el año 1945 esta se redujo a lo que mencionamos anteriormente.
La ampliacion obedecio a una necesidad de aumentar su capacidad de aforo. Hoy cuenta con trece mil setecientas localidades.

La monumental plaza de toros de “Acho”es la tercera mas antigua del mundo, luego de las plazas de: La Maestranza de Sevilla y la de Zaragoza. Todo un monumento historico, que se erige en medio del mundanal ruido, desafiante al tiempo y a sus embates.
Llena de belleza, explendor, historia y plena de vida como un coloso durmiente, arrullada en los eternos brazos del tiempo.

En esta plaza se celebra la famosa feria taurina del Señor de los Milagros, que se lleva a cabo entre los meses de octubre y noviembre y a la que asisten los mas renombrados diestros del mundo del toreo.
Es una feria de mucho prestigio y cuyo galardon: El Escapulario de Oro es muy codiciado y otorga gran perstigio a quienes lo obtienen.
Este premio existe desde el año 1947, en que comenso a realizarce la feria.

Se le conoce como: Plaza monumental de Toros de Acho, coloso de acho y coso de acho.
El nombre de “acho”proviene del bocablo español Hacho, que significa: lugar elevado de la costa, desde donde se puede divisar el mar.
En la epoca virreinal, se le conocia como: “La Plaza del Hacho”Esto po encontrarse en las faldas del cerro San Cristobal, que venia a ser el “Hacho” propiamente dicho de la ciudad de Lima.
Con el pasar de los tiempos la palabra fue cambiada por acho, prescindiendo de la “H” modificandose la expresion en su generalidad y convirtiendose en un nombre propio: Plaza de Toros de Acho, como hoy se la conoce y se le dice.

A partir del año 1947, es cuando este monumento pasa a ser parte de las tradiciones que envuelven al mes “morado” como se le conoce a octubre: Procesion, turron y feria taurina. Cabe destacar que; la feria se crea en homenaje al Cristo Morado y ahi la fiesta se engrandece.

¡Salud! Con un buen Sol y Sombra



domingo, 4 de noviembre de 2012

MES MORADO, MES DE CULTO Y FESTIVIDAD


Como todos los años y desde tiempos coloniales, Lima se viste de fiesta y de color morado, cada mes de octubre, para rendirle culto, al Cristo Moreno de Pachacamilla. Llamado así, porque fue pintado en el antiguo barrio de este nombre, que a su vez era conocido por haber sido un asentamiento de indios venidos del sur, de la zona de Pachacamac.
Las historias que se cuentan al respecto, son muchas y muy disímiles. Unas fuentes dicen que: fue pintado por un moreno llamado Pedro Dacón y otros por uno de nombre Benito. Quizás en un afán de ser un poco los descubridores o propietarios de la historia en sí. Pero lo cierto es que sí fue un moreno quien lo pinto, en un muro de adobe y que debido a que luego de un terremoto, la imagen permaneció en pie e intacta, mientras todas las edificaciones de su entorno habían caído a tierra, sin dejar rastro alguno de su existencia.
Es así, como comienza el fervor y la adoración a esta imagen de Cristo en la cruz.
Una devoción que se fue incrementando y popularizando con el correr del tiempo, en el que fue llenándose de tradiciones, costumbres, usanzas, misticismo y todos los demás ingredientes, que la hacen lo apoteósica y reconocida en el mundo actualmente.

El color morado, tan característico en esta fiesta religiosa, tiene su origen en Sor Antonia del Espíritu Santo, quien fuera fundadora de la orden de las Nazarenas Carmelitas y Descalzas. A la que se le encargara el cuidado y protección de la imagen del Cristo morado y la misma que luego fundara el monasterio de las Nazarenas. Como es sabido, el hábito color morado se le atribuye desde sus orígenes a Jesús de Nazaret y es de ahí que se toma como habito para la orden religiosa de las Nazarenas. Pero también se hace costumbre en la población femenina, el “tomar los hábitos” durante el mes morado, como una manera de identificación con su fe y su tradición religiosa. Mes morado en el que Lima se viste de fiesta, a pesar de que la tradición nace de una terrible tragedia, como son los terremotos y maremotos que han azotado, a la capital y al Perú en general. Es en esos momentos en donde la fe religiosa hace del cristo morado su patrón y defensor, implorando su protección ante la furia de la naturaleza. Pero también del dolor y la desesperanza, nacen las alegrías y el desbordante espíritu festivo, que hacen de esta fecha; una verdadera fiesta popular. Aquí se fusionan: la música, la gastronomía, el baile y la piedad.
Las calles se llenan: del delicioso turrón de Doña Pepa, la mazamorra morada, el zanguito, el arroz con leche, los picarones, anticuchos, la chicha morada, el choclo, la papa, el ají, el cebiche, la carapulcra, el ají de gallina y mil delicias mas, que se convierten en el artilugio de rigor para “ llevar la fiesta en paz “
AVANCEN HERMANOS, es el grito de la cuadrilla de cargadores de las andas del cristo morado, que se abren paso en medio de la multitud. Sahumerio, palo santo, incienso, cirios, flores, cánticos y el son de una banda, son los que acompañan y hacen reverencia a Jesús Cristo en la cruz.
Beatos, religiosos, pillos y políticos, jóvenes y ancianos, crédulos e incrédulos, damas y mujerzuelas, negros, cholos, blanco, chinos, japoneses, mestizos y de cualquier color, pero mortales al fin. Todos se rinden a los pies de las andas a su paso, prometiendo, llorando, e implorando perdón, aun que solo sea por un momento y luego vuelvan a las andadas, como siempre lo han hecho a lo largo de sus vidas. Nada cambiara y nada se detendrá, todo seguirá igual. Los ladrones mas ladrones que nunca, las putas se incrementan y ejercerán con menos pudor y prudencia, los políticos, mentirán con más fervor que antes, los curas seguirán su camino de doble vía. Las viandas, vivanderas, pailas y peroles, flores y floristas, turrones, dulces y manjares, braseros y parrillas junto con los cirios y sahumerios se apagaran, extinguirán sus humos y todo pasara a la normalidad.
El Cristo de Pachacamilla, será guardado en el claustro Nazareno, para esperar al próximo año, donde volverá a reinar en las calles de la vieja Lima, que va muriendo mientras contempla, como algunas de sus tradiciones, siguen teniendo vigencia y cobrando vida.

miércoles, 24 de octubre de 2012

PLUMA Y DATA
Plumay_data@hotmail.com

SOBRE LAS VIAS DEL TIEMPO….




Lima se ha caracterizado por ser una ciudad de tradiciones y de emblemáticos recuerdos. Unos presentes como: los balcones, las iglesias, la quinta presa, plazuelas coloniales, barrios como el Rímac o Barrios Altos, las Tapadas, los pregoneros, los farolitos, las casonas de renombre con sus historias y leyendas, etc. Pero en toda esta larga lista de sellos limeños, chalacos y de extramuros: no podíamos olvidarnos del famoso tranvía, que fuera parte de una época y que fue aniquilado, por la esencia misma de la incapacidad y la falta de amor por lo nuestro, por parte de las autoridades que nunca han sabido conservar y cuidar los baluartes de la historia. Es mejor convivir con la historia que contarla y lamentablemente cada día tenemos mas que contar y menos que ver, salvo como se van extinguiendo las pocas cosas que nos quedan, sin que nadie haga nada por evitarlo.
Desde el año 1878, Lima ya contaba con un servicio de tranvías, que consistía en: un coche tirado por caballos pero que rodaba sobre unos rieles de metal. Luego en el año 1904, se inaugura el servicio de tranvías eléctricos, los mismos que dieran paso a una nueva página de nuestra historia y se convirtieran en parte de nuestro paisaje urbano, aportando también lo suyo en lo que ha orden y descontaminación se refieren.
Los tranvías fueron el medio de transporte popular, de la Lima de antaño. En un desafortunado comentario que leí hace un tiempo. Un poco informado paisano decía que: los tranvías eran las combis de ahora. Algo tan lejano de la realidad, pues estos vehículos transitaban sobre rieles y a una velocidad que no excedía los cuarenta kilómetros por hora y por el hecho de rodar sobre una vía fija; no podía hacer maniobras temerarias. Por su sistema de propulsión eléctrica, tampoco eran capaces de contaminar el medio ambiente y por lo tanto en aquella época; se respiraba un aire menos viciado que el que se respira hoy.
Los tranvías, lejos de ser un simple medio de transporte, pasaron ha ser parte de la ciudad. Otorgándole un aire romántico y pintoresco en donde las anécdotas y las historias cotidianas estaban a la orden del día. Hermoso sonido, aquel que anunciaba su presencia, un sonido eléctrico que imitaba el sonar de una campana, sin tono agresivo o amenazante, como los que escuchamos ahora.
El tranvía. Recorría la ciudad de sur a norte y de este a oeste, llevando y trayendo ilusiones, regalando un camino calmo y sereno a lo largo de su trayecto, respetando a la naturaleza. Unas veces besando las playas chalacas y otras acariciando las entrañas del Morro Solar de Chorrillos, atravesando el túnel de la herradura, construido especialmente para el.. Otra veces, de visita por la casa de la Perricholi, en el Rímac y también rompiendo el silencio de la noche con suave caricia por las callejuelas de los Barrios Altos como una brisa leve con aroma de jazmín arrancado a su paso de alguna casona vetusta, susurrando al viento llevando y trayendo, un mendrugo de la historia en cada ir y venir, como queriendo hacer vivir aquello que de apoco comienza ha morir. Más que una maquina, era un personaje medio real y media leyenda que tenía el alma de hierro y madera y el corazón hecho de ilusión. La misma ilusión de una chica esperando al ser amado en la ventana de su casa, afinando el oído y la vista para escuchar la mágica campanita y el retumbar de las ruedas del tranvía que traía a sus brazos al amor de sus amores en visita oficial, un domingo por la tarde, en algún lugar de las apacibles calles de…….Quien sabe donde.
A mis diez años de edad, ya practicaba el emocionante deporte de la “gorra”, que en buen cristiano quiere decir que: era un gorrero empedernido, que esperaba que el coche estuviera en marcha para emprender la carrera y colgarme del estribo, del faro o de donde sea y comenzar mi aventura de viajar al aire libre y con el riesgo de ser desalojado. Mas que una necesidad; era una pasión, la pasión de sentir la libertad y de gozar con el triunfo de haberlo logrado. De volver a nacer y de existir el tranvía; lo volvería a hacer, por ahora solo me queda esperar o quizás prenderme del estribo del tiempo y viajar a lo largo de mi amada ciudad y contemplarla desde un rincón de mi alma con calma y serenidad, esperando que algún día quienes tienen el poder, entiendan que no todo es solo recuerdos y leyendas, que hay cosas para valorar y tener en cuenta, como es el caso del tranvía, que lejos de ser algo del pasado es una necesidad del presente y una manera de hacer bien las cosas. Lima se merece un mejor trato, un transporte digno y que a la vez invite al turismo. No en vano, muchas importantes ciudades del mundo utilizan el tranvía como medio de transporte y también como una atracción turística, como es el caso de: San Francisco, Bilbao, Paris, etc.

viernes, 12 de octubre de 2012

SARAH...


Hace mas de un siglo, en una ciudad cercana a Manchester, en Inglaterra, un pueblo cuyo nombre es; Blackburn, existió una dama de esas que nacen para hacer historia. Aunque esta sea algo truculenta y desencadenante de temores, pasiones y terrores.
Aquella mujer se dice, tenia fama de practicar la hechiceria, la magia negra y todo aquello reñido con lo sacrosanto. Todo esto a pesar de su posición social, la cual era de las mejores, ya que gozaba de fortuna, respeto y reconocimiento social, casada con un prominente y acaudalado propietario de una de las empresas de hilandería mas importantes del lugar, apellidado Roberts. Cabe señalar; que en aquellos tiempos este lugar era conocido por su connotada industria textil.

Aquellas practicas poco santas no eran toleradas en aquella época por la gente que en su mayoría y muy hipócritamente; practicaban el culto religioso con mucha dedicación y apasionamiento.
Tanto es así que se desato una cacería de “brujas” en el pueblo y se apreso a dicha señora, acusándola de cargos gravissimos como son: la hechicería, adoración a satanás, Dràcula, practicar conjuros y magia negra.

Luego de practicarle un “juicio” “justo”Se le condeno a morir clavandole una estaca en el corazón, como se suele hacer con los vampiros y despues a ser quemada en una hoguera, porque según se decía; esta mujer también practicaba el vampirismo.
Su atribulado marido, no pudo salvarla de la muerte, pero si de la hoguera. Pidió que le entregaran su cuerpo para darle cristiana sepultura, cosa que fue aceptada por el enardecido pueblo. El motivo de tal generosidad humana, no estaba ligada precisamente a la compasión; se debía a que aquella mujer, antes de expirar había lanzado una maldición en la que sentenciaba : ¡ En ochenta años,juro que volveré para vengarme de todos ustedes!

El populacho enardecido y a la vez temeroso de tales maldiciones, entrego el cuerpo de la “bruja” a su esposo, con la condición de que se la llevara, lejos del pueblo, para que cuando resucitase; no pudiese llevar a cabo sus maldiciones. Pero como las malas noticias van mas de prisa que las buenas; estas habían traspasado las fronteras de Blackburn y nadie quería aceptar que sea enterrada en ningún lugar de Inglaterra,

Es así que Mister John Robert, decide embarcar el cuerpo de su esposa y efectuar una larga travesía, que llegaría a su fin en las costas del sur del Perú y mas exactamente; en el puerto de la ciudad de Pisco.
Luego de hablar y convencer a las autoridades, de que no se trataba de ninguna muerte por algún tipo de peste; algo muy temido y común en esos tiempos. Mister Roberts acompañado del sacerdote del barco que los había traído y de algunos tripulantes; procedió a dar cristiana sepultura a su esposa en el camposanto, el mismo que hasta el día de hoy es testigo y guardián de aquella alma y cuerpo, un día vinieron en busca de la paz y el descanso eternos.

Cabe señalar que: en la biblioteca de Blackburn, existe un archivo en el que esta asentada la muerte de: Sarha Hellen Roberts, en la misma fecha que se indica en su lapida. Así mismo, También se asienta que nació y vivió en el numero 25 de la calle Isherwood en el año 1872.
Todos estos datos, fueron investigados por una cadena de televisión norteamericana, que se ocupo del caso hace ya unos buenos años.


En el Perú y mas precisamente para la ciudad de Pisco, la historia cobra vida y comienza en: junio de 1993, fecha del aniversario numero ochenta de la muerte de este controvertido personaje.


Aquella noche de la víspera del 9 de junio: la ciudad de Pisco entera se movilizo, e incluso; vinieron gentes de otras ciudades incluyendo a Lima. Unos para curiosear y otros en su gran mayoría, para “impedir” Que la llamada mujer vampiro, resucitase y cumpliera su maldición.

El cementerio se colmo de personas portando collares de ajos, los mismos que colgaban en su tumba, otros portando estacas de madera para clavarlas en el pecho de la “resucitada” si fuera necesario. Las mujeres embarazadas, abandonaron la ciudad, por temor a que aquella alma perversa, pudiera reencarnar en alguna de esas criaturas que estaban por venir a este mundo.

Se efectuaron toda suerte de rituales tales como: rezos, magia blanca, rituales ejecutados por chamanes especializados en el tema y un sin fin de conjuros y plegarias.
Todo el pueblo pernocto en el cementerio y al exterior de sus viviendas: preocupados y aterrorizados por lo que podría suceder.
Había un ambiente de calma y tensión a la vez, se vivían momentos algo aterradores e inciertos por lo pudiese ocurrir.
Al fin, la media noche llego, sin que se atisbara algún signo de que algo anormal ocurriese. Las horas fueron sucediéndose unas a otras, hasta que la luz del alba se hizo presente y el amanecer se apodero del lugar, despejando los miedos y los ocultismos, que las noches suelen abrigar.

Nada había ocurrido, todo estaba en calma. El bien había triunfado sobre el mal. El alma “perturbada” de Sarah Hellen estaba curada, gracias a los rezos y rituales de todo un pueblo que imploro al altísimo por la salvación eterna.

Curiosamente, desde aquel entonces la mujer vampiro, al no haber podido regresar a la vida y cumplir con su juramento, porque había sido salvada, comenzó a recoger las plegarias de miles de pobladores que se acercaban a su tumba, para rezarle y llevarle un ramo de flores como señal de perdón y a la vez en busca de una comunión con aquella alma redimida y cercana los feudos del señor.

Sarah Hellen, poco a poco se fue convirtiendo en la preferida de los pobladores de Pisco. No hay quien vaya al cementerio a visitar a alguno de sus deudos y no pase por la tumba de Sarah, para dejarle una ofrenda.
Curiosamente, en el terremoto de agosto del año 2007 en el que la ciudad de Pisco, fue asolada y arrasada por un terremoto, que no dejo piedra sobre piedra, el cementerio también fue destruido casi en su totalidad; pero la tumba de Sarah, quedo intacta, como si nada hubiese pasado. El pueblo pisqueño, considero esto como un milagro y desde entonces su fe y fidelidad a esta alma, es cada vez mas grande. Ya se le considera una santa y se le venera como tal.

Las parejas de jóvenes, suelen desfilar ante su tumba, jurándose amor eterno y dejando placas recordatorias en su sepulcro, como testimonio de algún milagro concedido.
Esta “mujer vampiro” encontró la salvación de su alma, en tierras lejanas a su Blackburn natal y hoy es la patrona de un pueblo que la ama, respeta, obedece y venera.
Ahora se le conoce como: La Santa de los Enamorados.

























sábado, 22 de septiembre de 2012

El Misterio De La Casa Matusita

El Misterio De La Casa Matusita



Lima como toda ciudad de larga data, historia y tradición, tiene: sus leyendas, mitos y creencias populares. Tanto es asi que; existe un gran misterio sobre una casa que suscita el interés de mas de un habitante capitalino.
Sucede que en la esquina de la Av. España con la Av. Inca Garcilaso de la Vega; existe una casa que es conocida como: “Casa Matusita” Sin que esto tenga nada que ver con las industrias japonesas Matsushita. Lo que ocurre es que en la planta baja de este inmueble, funcionaba una casa comercial que llevaba como nombre el apellido de sus fundadores; unos inmigrantes japoneses, que decidieron abrir sus puertas a finales de los años cuarentas.

En el segundo piso de este edificio; que por cierto, su antigüedad se remonta a los años 1700, aun que su aspecto no lo parezca. Se encuentra un espacio completamente deshabitado, para ser mas exactos; toda la segunda planta.

Las razones son muchísimas y las historias mas aun. Se dice de todo y se cuenta de todo, cada quien a su libre y regalado antojo. Yo me atreviera a decir que se a convertido en la leyenda comodín, Porque se adapta al capricho del narrador.

El lugar se dice estar maldito, se ha encontrado deshabitado, por muchísimos años, sin que mediara explicación lógica alguna. En la década de los sesenta a los setentas, se llego a decir que: como se encontraba frente a la embajada de Los Estados Unidos de Norteamérica; esta había arrendado el lugar, para que nadie lo habitase puesto que representaba un grave riesgo para su seguridad. Cuento que mas de uno acepto por encontrarlo algo lógico, conociendo de que pie cojean los “norteños”
Pero esta versión también se desmorono, cuando dicha entidad se mudo as u nueva sede. La vivienda seguía deshabitada, cosa que fortaleció las leyendas que le atribuían, rodeadas todas ellas de maldiciones, hechizos, conjuros y cuanto hay.

Ha comienzos de los años ochenta, un conocido animador de la televisión limeña, monto un espectáculo, casi de corte circense. Dijo que iba a entrar en la casa, para permanecer en ella, por espacio de siete días, para demostrar que allí no pasaba nada y que si pasaba; el mostraría los videos y grabaciones de lo que ahí aconteciese.
Al cabo de cuatro días, fue “sacado” del lugar de manera aparatosa y conducido a un hospital, ya que presentaba signos de alteraciones mentales. Se dice que permaneció internado por espacio de “trece” meses y al ser dado de alta: ya no era la misma persona, puesto que su comportamiento no era el de una persona normal.
Lo cierto es que todo fue un montaje. Loco fue siempre y normal no parecía. Debo decir que fue mi vecino por un tiempo y la verdad es que...

Parece ser que aquella historia, que permaneció vigente por muchísimas décadas, se ha ido desvaneciendo con el pasar de los años, puesto que hoy en día es una casona remozada y esta ocupada en sus dos plantas. Al parecer, los “espíritus malignos” se han visto obligados a mudarse a otros barrios, menos ruidosos para lograr su tan ansiada paz eterna.

La razón por la que estuvo deshabitada tantos años aquella casa, obedece a una disputa judicial, entre los hermanos Andrade Fernandez, propietarios de dicho inmueble. Caso muy común, que se repite en la mayoría de inmuebles de la vieja y querida Lima.

Me hubiese gustado haber podido satisfacer mi natural morbo, con un final menos drástico y realista, pero también, me gusta velar por la salud emocional y racional de mis vecinos.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Estas Pàl Gato


Hasta en nuestros días, solemos escuchar este dicho: estas pa`l gato y si nos ponemos pensar; no sabemos de donde viene, como muchas otras cosas que son parte de nuestra cultura, pero se pierden en el largo callejón del tiempo.
Sucede que: en esa Lima de fines de la época colonial y la de principios de la república; existía un doctor de apellido Gato que a su vez era propietario de una botica, la misma que llevaba como nombre nada mas ni nada menos, que el de su apellido (Botica del Gato)
Curiosamente, la cuadra en donde se encontraba el establecimiento también fue denominada calle del gato, por el saber popular, quedándose con ese nombre de manera permanente y usual. Esta cuadra era la cuarta del Jirón Azangaro.

Como es bien sabido, en aquellos tiempos, las boticas y los boticarios, eran los encargados de preparar y dosificar la mayoría de los medicamentos que la gente necesitara para aliviar sus males. Solían existir, mas boticarios que médicos.

De ahí que; cuando alguien estaba aquejado de algún mal, por simple o complicado que este fuese; la gente solía decirle: ¡Estas pàl gato! En referencia a la botica en donde deberia ir para curar sus males.

martes, 14 de agosto de 2012

Los Grillos Y Tu

Cuando la tierna caricia del tiempo me viene a buscar, la dulce ternura de tu amor en el recuerdo me suele llamar.
Cuando los grillos en la noche, comienzan a cantar y la luna a alumbrar; yo me pongo a recordar los mil y un besos que te di y los años que tu amor perdi.

Los grillos y tu, un dulce recuerdo de amor que aun vive en mi y me hace pensar cada vez mas en ti.
No puedo olvidar aunque vea los años pasar, ese amor que solo fue pureza y verdad. Hoy un bello recuerdo al que con nostalgia me quiero abrazar.

Cuando escuches a los grillos cantar, las campanas sonar, la luna alumbrar, las estrellas brillar, en la inmensidad de la noche,recuerda que: es mi amor que te viene a buscar, para volverte a cantar, para volverte a besar, para hacerte sentir; que aquel amor que un dia crei que perdi, aun esta aquí para volver a empesar.

viernes, 10 de agosto de 2012

Receta De La Causa A La Limeña

3/4 kilo de Papa BLANCA
1/2 kilo de papa amarilla
1/4 de Cebolla
1/2 tza. de aceite
1 cucharada de Ají amarillo (licuado en aceite, se deja algunas pepitas)
3/4 de tza. del jugo de Limón
sal, Pimienta (al gusto)
1 Lechuga (si gusta crespa o americana)
6 aceitunas de botija
2 Huevos

PREPARACIÓN: (tiempo 20 minutos)

las papas se sancochan y aplastan (como para puré), luego se mezclan (no debe haber grumos), luego se le añade el aceite (hasta que esté manejable y suave), el jugo del limón, sal, pimienta y el ají. Con la masa compacta y manejable (no debe deshacerse), se forma una figura cuadrada o rectangular, en el plato se coloca la hoja de lechuga la masa a un ladito, se le pone encima un gajo de huevo duro (1/4 de huevo) y una aceituna de botija, la cebolla deberá estar cortada en forma larga y fina (sazonada con sal, limón y un poquito de aceite de oliva). El plato queda muy bonito, y sobretodo rico. Con esta masa de la causa se puede hacer variedades diversas, por ejemplo: -Causa rellena con: atún, Pollo deshilachado, con jamón y queso, con Aguacate (palta), camaroes, etc,...en fin una variedad grande...bueno ahora sólo me queda decirles: buen provecho.

El aji o guindilla ideal para este plato es el que se muestra en la foto.
La causa es un plato, que permite muchas variaciones, ajustandose al gusto de cada quien.

miércoles, 1 de agosto de 2012

La Causa


a hablar de un tema; que según la mayoría, de mortales peruanos recalcitrantes: seria mejor tratarlo en el mes de la patria que es julio.
Pero yo fiel a mis impulsos lo hago ahora, porque agosto es el mes que mas me agrada.

El cebiche,seviche, ceviche o como lo quieran escribir, es considerado el plato de bandera del Perú.
Sin embargo en mi modesta opinión hay otro plato que si nos representa de manera mucho mas emblemática. Se trata nada mas ni nada menos que de la “Causa” una exquisitez de la gastronomía peruana, capaz de satisfacer a los paladares mas exigentes y digna de posarse en la mesa mas humilde y en la mas aristocrática, con un poder de transformación y presentación impresionantes.

Las razones sobran para declararla: plato de bandera, reina de la mesa, emblema nacional y cuanta curcileria mas se les ocurra, porque para inventar títulos y nombres rimbombantes ahí estamos los peruanos.
Su nombre esta ligado a la “causa” libertadora.
Sucede que: cuando el general Don Josè de San Martín, proclamo la independencia en la plaza de armas de Lima, las damas del lugar, se encargaron de organizar la fiesta y el agasajo a las tropas libertadoras; preparando toda clase de potajes, entre los que se encontraba la causa.
Según se cuenta: a alguien se le ocurrió amasar la papa y combinarla con unos camarones sacados de las cristalinas aguas del otrora rió Rimac. Pero como no tenia historia, ni antecedentes decidieron ponerle un nombre y este fue el que en el momento era la “causa” de festejo “Causa”

La causa tiene como ingredientes: a la papa, que es un producto de origen netamente peruano, sus demas ingredientes que son muy variados, pueden adaptarse al paladar y preferencias de todos los rincones del Perú, también puede ser preparada en el extranjero ya que no existe lugar en el planeta en donde no exista el tubérculo. Su presentación es de lo mas vistosa y puede adaptarse a cualquier clima, así como también; admite una ilimitada manera de presentación. Es mas si de fanáticos y patriotas se trata se le puede decorar con salsa o cremas que permitan dibujar la bandera peruana.
Hay muchos argumentos, que esgrimir, para declararla plato de bandera. Ademas; es simplemente deliciosaaa.

La papa es: serrana, costeña, de ceja de selva y no hay manera de dejarla de lado, a si que, creo que debería de considerarsele a ala causa, como un símbolo de nuestra gastronomía, con mayor representación que la que hoy en día tiene.
Aquellos que estén interesados en la receta: no tienen mas que pedirla y sera enviada por Email.


martes, 24 de julio de 2012

A Ponerse Los "CHimpunes" Se Dijo...



Curiosamente, para el 98 por ciento de los peruanos; los zapatos de fudbol, solo tienen un nombre y muchos viven convencidos de que es su nombre original, oficial y universal, pero la realidad es otra, la misma que vamos a descubrir a continuacion.


Como todas las cosas en esta villa del señor, suelen tener explicación y origen, vamos a explicar en esta oportunidad, el origen de la palabra “CHIMPUN” en lo referente al fútbol en el Perú.
Haciendo primero una separación de dos conceptos, para evitar la confusión entre la palabra Chimpun, que viene a ser una onomatopeya de un ruido que origina la conocida frase: Chimpun Callao, tema trataremos en otra oportunidad.
En esta ocasión nos vamos a referir al nombre por el cual se conocen a los zapatos de fútbol en el Perú de manera muy particular.
A mediados de los años 1800 llega, su majestad El Fútbol al Perú y hace su ingreso por la puerta principal, nada mas ni nada menos que por el puerto del Callao. Son los marineros ingleses quienes comienzan a practicar esta disciplina y luego de ser novedad, comienza a gustar a los pobladores y estibadores del puerto, iniciándose así su practica y extendiéndose rápidamente, primero en Lima y luego en otras ciudades del país, convirtiéndose en el deporte favorito.
Inicialmente el fútbol se practicaba con zapatos de cuero sin taco, cosa que nace del ingenio humano, puesto que en aquel entonces no existían zapatos especiales para practicar dicho deporte y lo que importaba era: dar rienda suelta al entusiasmo y al delirio de un deporte que es el rey en el planeta entero.
A principios de los años 1900 llega al Perú la marca de zapatillas deportivas “CHAMPIONS” haciendo furor en el ámbito deportivo, introduciendo unas zapatillas de lona con suela de goma , de media caña que cubrían el tobillo y mostraban un circulo en cuyo centro podía leerse la maraca de la zapatilla, la misma que era utilizada para practica del básquet, el críquet y otras disciplinas y que luego se utilizara para la practica del deporte rey.
Los jóvenes, niños y otros mortales que no eran muy diestros en la utilización del idioma ingles, no tuvieron mejor idea que castellanizar la palabra “CHAMPIONS” deviniendo esta en CHIMPUN, nombrecito peculiar con que se conoce hasta nuestros días a los zapatos de fútbol, que como tales llegaron posteriormente al Perú, para la practica correcta de dicha disciplina.
Cabe destacar que el fútbol de aquellos tiempos se inicio en terrenos de tierra y luego en cemento hasta que se comenzó a oficializar y a implantar las reglas correspondientes que demandaban su practica en una cancha reglamentaria, de césped.


sábado, 14 de julio de 2012

Quiero Soñar Contigo.

Esta noche quiero soñar solo contigo.
Esta noche vamos a escapar, solos tu y yo, a un lugar donde nadie nos pueda encontrar.
Mas allá de una estrella y mas lejos que el mismo universo, para entregarte mi amor envuelto en un verso.
Vamos a soñar y a bailar un eterno vals, a sentir al amor y a cambiar al mundo de color.
Vamos amor, vamos que quiero que sueñes conmigo, que duermas junto al cielo. Quiero amanecer en tu lecho dormido con un te quiero en los labios, para gritarlo y que lo escuche el mundo entero, una rosa en la mano para perfumar tu tibio despertar.
Quiero perfumarte de amor y embriagarte de pasión, quiero sentir tu corazón latir, con la misma fuerza de mi inspiración.
Quiero soñar y soñar, solo contigo.

sábado, 30 de junio de 2012

Sobre Las Vias Del Tiempo


PLUMA Y DATA
Plumay_data@hotmail.com

SOBRE LAS VIAS DEL TIEMPO….




Lima se ha caracterizado por ser una ciudad de tradiciones y de emblemáticos recuerdos. Unos presentes como: los balcones, las iglesias, la quinta presa, plazuelas coloniales, barrios como el Rímac o Barrios Altos, las Tapadas, los pregoneros, los farolitos, las casonas de renombre con sus historias y leyendas, etc. Pero en toda esta larga lista de sellos limeños, chalacos y de extramuros: no podíamos olvidarnos del famoso tranvía, que fuera parte de una época y que fue aniquilado, por la esencia misma de la incapacidad y la falta de amor por lo nuestro, por parte de las autoridades que nunca han sabido conservar y cuidar los baluartes de la historia. Es mejor convivir con la historia que contarla y lamentablemente cada día tenemos mas que contar y menos que ver, salvo como se van extinguiendo las pocas cosas que nos quedan, sin que nadie haga nada por evitarlo.
Desde el año 1878, Lima ya contaba con un servicio de tranvías, que consistía en: un coche tirado por caballos pero que rodaba sobre unos rieles de metal. Luego en el año 1904, se inaugura el servicio de tranvías eléctricos, los mismos que dieran paso a una nueva página de nuestra historia y se convirtieran en parte de nuestro paisaje urbano, aportando también lo suyo en lo que ha orden y descontaminación se refieren.
Los tranvías fueron el medio de transporte popular, de la Lima de antaño. En un desafortunado comentario que leí hace un tiempo. Un poco informado paisano decía que: los tranvías eran las combis de ahora. Algo tan lejano de la realidad, pues estos vehículos transitaban sobre rieles y a una velocidad que no excedía los cuarenta kilómetros por hora y por el hecho de rodar sobre una vía fija; no podía hacer maniobras temerarias. Por su sistema de propulsión eléctrica, tampoco eran capaces de contaminar el medio ambiente y por lo tanto en aquella época; se respiraba un aire menos viciado que el que se respira hoy.
Los tranvías, lejos de ser un simple medio de transporte, pasaron ha ser parte de la ciudad. Otorgándole un aire romántico y pintoresco en donde las anécdotas y las historias cotidianas estaban a la orden del día. Hermoso sonido, aquel que anunciaba su presencia, un sonido eléctrico que imitaba el sonar de una campana, sin tono agresivo o amenazante, como los que escuchamos ahora.
El tranvía. Recorría la ciudad de sur a norte y de este a oeste, llevando y trayendo ilusiones, regalando un camino calmo y sereno a lo largo de su trayecto, respetando a la naturaleza. Unas veces besando las playas chalacas y otras acariciando las entrañas del Morro Solar de Chorrillos, atravesando el túnel de la herradura, construido especialmente para el.. Otra veces, de visita por la casa de la Perricholi, en el Rímac y también rompiendo el silencio de la noche con suave caricia por las callejuelas de los Barrios Altos como una brisa leve con aroma de jazmín arrancado a su paso de alguna casona vetusta, susurrando al viento llevando y trayendo, un mendrugo de la historia en cada ir y venir, como queriendo hacer vivir aquello que de apoco comienza ha morir. Más que una maquina, era un personaje medio real y media leyenda que tenía el alma de hierro y madera y el corazón hecho de ilusión. La misma ilusión de una chica esperando al ser amado en la ventana de su casa, afinando el oído y la vista para escuchar la mágica campanita y el retumbar de las ruedas del tranvía que traía a sus brazos al amor de sus amores en visita oficial, un domingo por la tarde, en algún lugar de las apacibles calles de…….Quien sabe donde.
A mis diez años de edad, ya practicaba el emocionante deporte de la “gorra”, que en buen cristiano quiere decir que: era un gorrero empedernido, que esperaba que el coche estuviera en marcha para emprender la carrera y colgarme del estribo, del faro o de donde sea y comenzar mi aventura de viajar al aire libre y con el riesgo de ser desalojado. Mas que una necesidad; era una pasión, la pasión de sentir la libertad y de gozar con el triunfo de haberlo logrado. De volver a nacer y de existir el tranvía; lo volvería a hacer, por ahora solo me queda esperar o quizás prenderme del estribo del tiempo y viajar a lo largo de mi amada ciudad y contemplarla desde un rincón de mi alma con calma y serenidad, esperando que algún día quienes tienen el poder, entiendan que no todo es solo recuerdos y leyendas, que hay cosas para valorar y tener en cuenta, como es el caso del tranvía, que lejos de ser algo del pasado es una necesidad del presente y una manera de hacer bien las cosas. Lima se merece un mejor trato, un transporte digno y que a la vez invite al turismo. No en vano, muchas importantes ciudades del mundo utilizan el tranvía como medio de transporte y también como una atracción turística, como es el caso de: San Francisco, Bilbao, Paris, etc.

sábado, 9 de junio de 2012

Nonone


NONONE…………………

Para muchos este nombre, debe sonar a nada o a algo sacado del rico vocabulario popular, pero ni lo uno ni lo otro. Se trata nada más que de uno de los personajes más emblemáticos de la Lima de los años cuarentas y cincuentas. Reinaldo Nonone Vivanco, un moreno originario de la ciudad Chincha, Cabo de la División Motorizada de la Guardia Civil del Perú, que era el nombre con el que se conocía a la actual Policía Nacional del Perú.
Este personaje “limeño”, hizo un arte de su profesión, al extremo de convertirse en todo un símbolo dentro de la sociedad capitalina. Para los limeños era parte de la vida cotidiana, el verlo actuar en las calles y esquinas gesticulando a brazo batiente para dirigir el transito vehicular que para aquel entonces gozaba de buena fama, a comparación de nuestros días en donde solo falta graduarse de maleante para poder conducir un automóvil.
Espigado moreno de un metro ochenta aproximadamente y de fina estampa, hacia gala de un carácter a prueba de histéricos porque por encima de todo sobresalía su alto sentido de la educación y las buenas maneras. Era capaz de controlar los peores desbordamientos de la alteración del orden que no faltan cuando un conductor se exalta por algún desatino cometido por otro, que decidió obviar las reglas de transito y dió rienda suelta a su falta de civismo. Para Nonone, resultaba ser la mejor oportunidad para hacerle recordar de la mejor manera: cual era la forma de conducirse ante el prójimo y ante al autoridad. Este cabo con visos de general, solía ser una dama en cuanto a maneras y cordialidad, pero también un intransigente en el respeto por la ley, para Nonone no existían privilegios para nadie, tanto es así que: un día de esos en que se presenta la oportunidad de hacer ejercicio del deber, este personaje se encontraba en su quehacer cotidiano, un domingo por la mañana que por costumbre en el centro de la ciudad de Lima, el transito vehicular era casi inexistente allá por el año cincuenta y dos. Resulta que el entonces presidente de la republica: Don Manuel Apolinario Odria en circunstancias en que circulaba con dirección a palacio de gobierno en su automóvil conducido por su chofer, quien decidió ingresar por el Jr. Conde de Superunda en sentido contrario, pero al llegar a la esquina con el Jr. Camaná este se dio con la extensa figura del cabo Nonone, que sin más ni más le hizo el alto, a la vez que le indicaba con sus largos brazos que asemejaban aquellas aspas de molino, las mismas que ilustraban al Quijote de la Mancha, que cambiara de dirección, a lo que el chofer descendió del vehículo que dicho sea de paso estaba solo y sin comitiva y le dijo: ¡oiga! es el presidente de la republica ¡ así que quítese del medio y déjeme pasar. A tamaña grosería y desacato a la autoridad, Nonone contestó: si es el presidente de la republica, debería de dar el ejemplo y a lo que a mi respecta, por acá no ha de pasar, porque las normas se han hecho para cumplirlas y ese es mi deber como policía. Dicho esto, Don Manuel Odria, descendió del automóvil para estrecharle la mano y felicitarlo. Desde aquel entonces, cada vez que Don Manuel Odria pasaba por algún lugar en que se encontraba de servicio el Cabo Nonone, bajaba de su vehiculo para estrecharle la mano. Esto por increíble que parezca.
Esta es una historia sacada de aquella Lima bañada en civismo y respeto, una historia real que debería ser contada a los niños y jóvenes de hoy para que sirva de ejemplo a seguir.
Lamentablemente estas cosas son olvidadas y sepultadas por la falta de interés de las autoridades en resaltar los valores y los buenos actos que una vez no rigieron y que hoy se encuentran ausentes en los textos y diccionarios.
Hombres como este, son los que escriben la historia, de los que señalan el camino, aquellos que se perennizan en el tiempo porque supieron cumplir con su deber con la debida mesura que exigen; el civismo y la decencia.
El Nombre de Reinaldo Nonone Vivanco, debería ser tomado por las autoridades como guía para las futuras generaciones y no olvidarlo como lo han hecho en tan poco tiempo de haber dejado este mundo.
Para mi modesto criterio, este soldado de la sociedad, debería ser objeto de homenajes y ser tratado como un símbolo de honestidad, que estimule a los nuevos policías a seguir su camino tratando de superarlo, para enseñar con el ejemplo, un ejemplo ha de perennizarse en el sentimiento popular. Hacer que nuestra policía aprenda a cambiar su arma de fuego por: la vara de la ley, que no distingue clase social, color o religión.
Para mi modesto entender, el Congreso de la Republica debería de crear la orden al merito policial en el grado de: EL CABO NONONE. No hay mejor ejemplo del cumplimiento del deber y la inmaculada concepción de lo que es honestidad y civismo que el.
Nonone era quien que hizo verdadero uso de aquella frase que rezaba así: EL HONOR ES SU DIVISA, Nonone si sabia divisar el honor.
Rescatamos a este personaje, de entre los resquicios de una Lima señorial que se caracterizaba por ser cuna de grandes personajes, que en todos sus estratos sociales tenían mucho que aportar a la cultura y ala sociedad que se desarrollaba en un clima de respeto en sana convivencia con sus costumbres y su multicolor mosaico étnico, emblema señero, que mostraba al mundo una riqueza de incalculable valor histórico.
En nuestros días se han trastocado los valores, que una vez fueron nuestra carta de presentación ante el mundo, pero rescatando a estos personajes y amándolos a través de la literatura, podremos aprender a emular estos comportamientos, que nos pueden hacer renacer como una sociedad culta, en donde la juventud pueda crecer y desarrollarse en un clima de paz que estimule el arraigo y el amor por su ciudad, sus costumbres, historia y así le pueda devolver la belleza y el esplendor que un día tubo y perdió por el descuido de las malas autoridades, que nunca se preocuparon por la educación y por difundir los valores que son fundamentales para el desarrollo de una civilización.
Que el Cabo Nonone, no sea un simple recuerdo, si no que viva en el presente como ejemplo a seguir, que sea el estimulo que tanta falta hace a nuestros jóvenes, que pueda ser el hito de donde podamos comenzar a pensar diferente y cambiemos lo malo por lo bueno. Amemos lo nuestro con la misma intensidad que nos amamos.
Gloria y eterno recuerdo a: “El Comandante Nonone”

sábado, 26 de mayo de 2012

Hecha la Ley Hecha la Trampa



Hecha la ley, hecha la trampa. Reza un antiguo refrán, que en esta oportunidad nos cae como; “anillo al dedo”
En la época colonial, era muy común observar en la arquitectura monacal, la falta de una torre.
Por lo general las iglesias de aquellos tiempos, solían tener una patrón arquitectónico muy peculiar y a la vez común. Todas las edificaciones presentaban dos torres en su diseño general, con las excepciones que toda regla tiene.

Como de nuevas tierras y mundo se trataba, la corona española sembró iglesias en todos los rincones que pudo del continente Sudamericano.
El Perù  y Lima que eran el eje central de su nuevo imperio; no podían estar en un segundo plano por lo que la corona que estaba asociada a la iglesia como el mar a la playa, procuraban una partida de dinero especial para la evangelización y por ende, para la edificación de templos.

El asunto consistía en que: mientras la iglesia no estuviese terminada, oleada y sacramentada; seguiría percibiendo la ayuda económica para poder continuar con su edificación.
Claro esta que esta condición, llevo a los curitas a inventarse una maña para procurarse “el pan nuestro de cada día” Por tanto vieron que si dejaban una torre a medio construir, podían tener una buena excusa para seguir siendo merecedores de la “gracia divina”

Es así que como mencionaba al comienzo; era muy común que a las iglesias de Lima en donde es mi escenario autorizado para opinar: les faltara una torre.
Esta mala practica se termino, cuando España dejo poder y llego la “independencia”
Los nuevos gobernantes, si bien continuarían apoyando a la iglesia incondicionalmente y viceversa, ya no contaban con un presupuesto tan holgado como para continuar con este apoyo. Así que gradualmente las iglesias fueron acomodándose al nuevo régimen y algunas terminarían de construir su torres a tirones y jalones y otras en donde la parroquia propiamente dicha no era muy solvente, se quedarían con una torre de menos.

Cabe señalar que: esta maña era practicada mas que nada, en los templos de pequeña envergadura y trascendencia, sin que ello quite que los grandes, también se sumaran a la “beneficio”

lunes, 21 de mayo de 2012

La Casa del Alcalde



Cuando se fundo la ciudad de Lima, Francisco Pizarro trazo los solares que debía adjudicar a las personalidades que lo acompañaban y formaban parte de su entorno, a si como los que corresponderian a la sede del gobierno, iglesia catedral, cabildo y demás entes, según se estilaba en aquellos tiempos.

Entre los beneficiarios se encontraba: Don Nicolas de Ribera El Viejo: amigo personal y socio de la conquista de Pizarro.
A este personaje se le adjudico un solar ubicado frente a la “Casa de Pizarro”Vale decir que: estaba ubicado al otro lado de la plaza de armas. Con el pasar de los años y con la finalidad de dejar espacio para un mejor desarrollo gubernamental; Don Nicolas, decido mudarse y escogió otro solar para edificar su casa.
Este nuevo solar se encontraba nada mas y nada menos que: frente a la iglesia de Santo Domingo y parte de el colindaba con la plazuela del mismo nombre.

Lamentablemente el descuido, la ignorancia supina, la corrupción y demás lacras , hicieron que este inmueble sucumbiera y D E S A P A R E CI E R A del mapa. En medio del secciona miento, desmembramiento, mal uso y olvido, tuve la suerte de conocerlo y reconocerlo.
Estaba rentado a las entonces Empresas Electricas. Ahi funcionaban sus oficinas y en la parte contigua que da a la plazuela de Santo Domingo, mi abuelo tenia una fabrica de muebles, la misma que se encargo de fabricar los muebles que de estilo que se pueden apreciar hoy en día en: palacio de gobierno, palacio de la injusticia, palacio arzobispal y otros.

Al fondo del “local” había una parte en ruinas, a la cual dedique muchos años de mi vida a investigar sobre su pasado. El resultado fue: estremecedor, porque ahí habían reliquias y pruebas fehacientes de la riqueza del lugar, las mismas que denuncie y las que cayeron en saco roto.
Las Empresas Eléctricas, eran las que tenían la propiedad a su cargo, el mismo que estaba declarado como; monumento histórico pero al mismo tiempo operaban las oficinas de dicha empresa, en la que la construcción original, había sido totalmente destruida y en su lugar solo se podía apreciar un modernismo desmesurado, insultante y vejatorio.
Por mucho tiempo, tuve en mi poder: rejas, puertas y cerámicas sevillanas con el nombre de nuestro personaje grabado en ellas. Lamentablemente me fueron robadas y no pude conservar nada en mi poder. Mi intención era de que se exhibieran en alguna parte, pero a nadie le importo hacerlo.

Este es un crimen histórico, como muchos por el que nadie pagara, esa maldita impunidad y esa maldita ignorancia, que mata en silencio a la historia.
Es difícil que alguien pueda comprender, la rabia que siento y la impotencia que me carcome por dentro.
Siento vergüenza ajena al escribir este articulo; pero puedo asegurar de que: no todos los peruanos somos así. Pero lo que no lo somos...No tenemos el poder.


sábado, 12 de mayo de 2012

Un Abrazo a la Historia


Lloraba desconsoladamente, dando vueltas en circulo y aterrado, por haberme “perdido”En medio de mi tragedia, me “abrase” a alguien que tenia muy cerca de mi: me abrase a un inmenso árbol y ahí me sentí mas seguro.
Mi abuelo estaba detrás de mi y contemplaba mi “drama” esbozando una sutil sonrisa, apenas tenia dos años de trajinar por las vías de la vida y creo que esta debe haber sido la primera de mis amargas experiencias.

Aquel árbol, era uno de los seis centinelas del lugar que ya llevaban allí, algo mas de cuatrocientos años, viendo crecer y morir a generaciones tras generaciones, sabiéndolo todo y siendo testigos de la historia. Habian sido seis, pero la ignorancia y su zaña, mataron a los otros.
Sin quererlo ni saberlo: me había abrazado a la historia, si a la historia misma de una parte de la ciudad. Estos tres arboles pertenecientes a la familia de los ficus, son los mas ancianos de la ciudad después de la famosa “Higuera de Pizarro” Fueron plantados en el año 1550 cuando Don Nicolas de Ribera el Viejo, quien fuera el primer alcalde la ciudad de Lima aun estaba en funciones en el periodo señalado por su ultimo ejercicio.

Estos tres “tíos queridos”se encuentran en la plazuela de Santo Domingo, que esta ubicada frente a la iglesia del mismo nombre. Son ellos los que alguna vez me han contado cosas, que mucha gente no conoce, me han hablado y susurrado al oído; en medio de la noche, de los atardeceres, aquellos que llegaban con las seis campanadas de la Iglesia y que eran el preludio para que el canto de miles de gorriones, anunciaran que : el sol se iba a dormir y ellos también.

Con esa magia y ese encanto fui haciéndome merecedor y copartícipe de la historia de un ciudad, que solo duerme cundo yo duermo y solo vive cuando yo lo siento.

Cuatrocientos sesentaidos años han pasado y aun están ahí, firmes y erguidos. Acunando los sueños de los gorriones, los míos y los de muchos mas que han de venir.
Muchos piensan que tan solo son: mudos testigos, seres inertes, sin voz y sin expresión alguna, pero no; son seres que expresan, sienten y pueden comunicar, solo hay que saber escuchar.
Ellos tienen nombre yo los bautice: Nicolas, Francisco y Josè Antonio, en honor de:
Nicolas de Ribera primer alcalde de Lima, Francisco Pizarro, fundador de la capital del Perú y Josè Antonio Manso de Velasco; uno de los virreyes que mas obra realizo y al que le debemos la reconstrucción de la Lima que hoy conocemos.

Me siento reconfortado y reconciliado conmigo mismo, por haber hecho mención de estos tres “personajes” tan importantes de nuestra historia limeña.
Mi abuelo siempre me decía:
Cuenta y repite la historia como yo te la cuento, para que nunca se olvide y para que este siempre viva.

La fotografiá y el grabado que acompañan este articulo: expresan el antes y ahora.

lunes, 16 de abril de 2012

La Mazamorra Morada


Todo un dulce símbolo del limeñismo. Suele ser un infaltable postre en la mesa popular, de todo hogar medianamente cristiano, que no la abandona bajo ningún concepto.
El maíz morado, que suele ser una mutación del maíz amarillo, no es exclusivo del Perú, ya que su presencia se puede encontrar, en otros países de Sur America y también en México y partes de Centro America, en donde se le da otros usos como por ejemplo: una alternativa en la preparación de tortillas, una especie de tamales, etc.
Es en el Perú, en donde ocupa un lugar privilegiado en el paladar de la gran mayoría de peruanos, que la acogen como hija predilecta de toda buena mesa.
El nombre de mazamorra, viene del termino mazmorra que como sabemos antiguamente, hacia referencia a los lugares destinados para albergar a los prisioneros y condenados. Eran lugares subterráneos, obscuros y que en su mayoría se ubicaban en castillos, prisiones, etc. En las mazmorras, a los prisioneros se les alimentaba con una pasta, originalmente hecha de harina de trigo mezclada con agua y cualquier otra cosa que hubiese a la mano. Una pócima asquerosa e impasable, que solo podía ser ingerida por un condenado o alguien sin ningún valor para la sociedad de aquellos tiempos.

Al llegar los españoles al Perú, vinieron con el nombrecito a cuestas, haciéndose este conocido y pronunciado por todo mortal andante y cantante. Pero ya nuestros ancestros incaicos, conocían este “potaje” con la diferencia, de que era preparado con fécula de maíz y cal viva, al que se le llamaba en quechua: ishkupcha y que formaba parte de la gastronomía incaica.
Ya el virreinato instalado y el mestizaje dado, la creatividad comenzó a dar sus frutos y es entonces cuando se le comienza a dar uso al maíz morado, que hasta aquellos tiempos no pasaba de ser mas que un error de la madre naturaleza, sin que nadie llore y truene por el.
Gracias a la creatividad de las manos de nuestros primeros habitantes, es que comienza a ganarse un sitial dentro de la gastronomía limeña. Son los moradores españoles, conjuntamente con sus esclavas moras y los mestizos de aquellos días, que logran dar vida a este manjar. La mazamorra morada, que ahora se presenta algo pobretona, humilde y campechana, en sus comienzos tenia ínfulas de cortesana, puesto que se le preparaba con: guindones, orejones y todo tipo de frutas secas. Frutas secas traídas de España, en donde era popular su consumo. Así que, la Señora mazamorra; tiene aires extranjeros a pesar de ser peruana hasta las semillas. Nació noble y luego bajo al llano, para deleite de todo aquel mortal, que haya tenido la dicha de probarla.
Con el pasar de los tiempos y cuando se comenzó a procesar la harina de camote, esta se incorpora como ingrediente inseparable y básico de este manjar.
También debemos agregar que: el maíz morado pasa de ser una variedad silvestre a ser un cultivo de selección, con todas las de la ley.
De esta noble dama de color morado, nace su hija predilecta y producto quizás de alguna aventurilla gastronomita, engendrada entre gallos y media noche y de la mano de algún santo mortal. Nos referimos a la deliciosa chicha morada, refresco incomparable acompañante infaltable de cualquier exquisito platillo de nuestra rica gastronomía.
Madre he hija, son el deleite de peruanos de toda latitud: serranos, negros, mulatos, blancos, chinos, japoneses, norteños, sureños y de cualquier credo o religión. Morado es el mes de octubre, morada es la mazamorra, morada es la chicha y quizás, moradas las manos que la inventaron.

sábado, 7 de abril de 2012

Un Peruano Discubridor de Vancouvert

martes, 3 de abril de 2012

El Conde de Superunda

El Conde de Superunda
Esa hermosa ciudad de la que tanto hablamos, de la que oímos, de la que dicen, cuentan e inventan. Esa Lima que vemos y que contemplamos. Aquella, la de los balcones, casonas, puentecitos, iglesias, miradores y mil cosas más. Es la Lima que nos dejó: José Antonio Manso de Velasco. Virrey del Perú entre 1745 y 1761.
La noche de 28 de octubre de 1746 aproximadamente a las diez y treinta, Lima comenzó a temblar y a crujir desde sus entrañas. Un terremoto que para algunos duro dos minutos, tres para otros y una eternidad para todos los habitantes de aquella época. En la oscuridad mas absoluta, la implacable furia de la naturaleza, se hacia mas terrible y mas pavorosa, de lo que hubiese sido de cara a la luz del sol, En donde tenemos la opción de saber a donde ir y por donde no.
En aquel momento, la ciudad de los reyes había quedado sumida en la desolación, el caos mas absoluto y en la destrucción casi total de su infraestructura, Solo quedaron en pie, el veinticinco por ciento de sus edificaciones. Hasta la catedral quedó en escombros. Solo gritos desgarradores y una nube densa de polvo, invadían el dantesco escenario de aquel fatídico 28 de octubre.
El costo de la desgracia, fueron más de mil quinientas vidas. Una cifra de grandes proporciones para la época. Y para una ciudad pequeña, como la Lima de antaño.
No tenía siquiera un año ejerciendo el cargo de Virrey del Perú “El Conde de Superunda” cuando tuvo que tomar las riendas de tan grande responsabilidad.
El virrey, no dudo en tomar el toro por las astas y comenzó a trabajar sin suspiro ni aliento, de sol a sol y a brazo partido. Hizo cuanto pudo y cuanto quiso para lograr que la ciudad volviera a la normalidad.
Hay que destacar que, estamos hablando de la ciudad de Lima en sí y no de El Callao su principal puerto. El callao, fue arrasado por un tsunami, cuya ola media más de 17 metros de altura. No quedó piedra sobre piedra y tan solo un promedio de cien personas sobrevivieron a la catástrofe.
La fuerza de la ola, hizo que el mar llegara hasta lo que hoy conocemos como: el cruce de las Av. Elmer Faucett y Colonial. En esta esquina existe un templo, en honor a la virgen del Carmen. Porque el fervor popular, le atribuye el milagro de permitir que hasta ahí llegase el agua.
La distancia entre la playa y el cruce de las mencionadas avenidas es de aproximadamente cinco mil metros o cinco kilómetros. En aquellos tiempos la medida equivalía a una legua.Es por ello que la iglesia lleva el nombre de Carmen de la Legua.
Lima y el Callao, volvieron a renacer y a ser lo que fueron, gracias al virrey Conde de Superunda., quien fue más Allá de sus posibilidades y peleo hombro a hombro con el pueblo para devolverles una ciudad a la altura de su categoría.
La calle que hoy conocemos como Conde de Superunda. Que va desde el Correo Central y hasta la Av. Tacna: originalmente llevaba el nombre de: Paseo de los Conquistadores y luego fue cambiada en homenaje al restaurador de la tres veces coronada Ciudad de los reyes.
Por esta razón, don José Antonio Manso de Velasco y Sánchez, fue honrado por el rey de España con el titulo nobiliario de: Conde de Superunda. El nombre deriva del latín: súper (gran) unda (ola) En alusión ala gran ola que asolo las costas limeñas.