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sábado, 21 de enero de 2012

El Contrato 7

El Contrato


Parte 7



El  sábado muy de mañana, llegaron los tres parientes, acompañados de un grupo de hombres, para comenzar los trabajos de limpieza, reparación y cuanto hiciese falta para dejar el lugar en optimas condiciones y habitable.
Rosalia, Joaquiun y mauro, se encargaron de dirigir y hacer las tareas mas delicadas tales como: comprobar el estado de cada una de las cosas en existencia, retirar los lienzos que cubrían  los muebles, cuadros, mesas, etc, como tambien de acomodar y ubicar las cosas en sus respectivos lugares.

Entre las cosas que se encontraban en el salón principal,  estaba nada mas ni nada menos que; el retrato de cuerpo entero, pintado al oleo, de Gonzalo. Al quitarle el lienzo que lo cubría y quedar al descubierto, Rosalia,  se sobrecogió  al mirarlo., haciéndose notorio ante los ojos de Joaquin y Mauro, este ultimo se dirigió a ella diciéndole ¿Que te pasa? A lo que ella le contesto: nada no esa nada o no no se como explicarlo.
M > ¿Explicar que?
R > No se, lo que ocurre es que, al contemplar el retrato, me dio la impresión de que estaba vivo y que su  mirada  se dirigía  a mi.
M > ¡Hay mujer! ¿de donde sacas semejante cosa?  ¡Veras!  ¿No sabes, que es muy común observar es detalle en las pinturas mas famosas? Por ejemplo: se dice, que el retrato de la Gioconda, tiene esta peculiaridad. Es un rumor, una creencia o lo que quieras, pero lo cierto es que recorre todo el mundo y hasta los que no la han visto de cerca, asumen y afirman haber sentido esa sensación.
Rosalia, no dijo nada ante las explicaciones de mauro y se dio media vuelta y continuo con sus ocupaciones. Ante esta actitud, Mauro se le acerco y le dijo:
Mira mujer no te preocupes por una tontería. Vamos a hacer una cosa; voy a cambiar el retrato de lugar y ya, asunto arreglado. ¿Estas de acuerdo ? Rosalia, algo de mala gana le respondió con un: ¡Bueno!  Algo lacónico. Como tu digas.
M | Bueno entonces, manos a la obra. Voy a traer algo en que subirme  y ¡ya! También, voy a decirle a Joaquin que me de una mano, porque este cuadro es demasiado grande y solo no voy a poder sacarlo. Rosalia, le contesto otra vez lacónicamente con un: ¡gracias! 
Mauro fue en busca de una caja de madera , misma que coloco delante del cuadro y luego fue a llamar a Joaquin. A quien le comunico lo que quería hacer y este le respondió: ¡Un momento!  ¿Acaso, no recuerdas que en el contrato, dice que no puedes tirar ni cambiar nada a menos que este deteriorado o inservible?
M > Si, lo recuerdo, pero no creo que se vaya a venir el mundo abajo, por cambiar un cuadro de lugar.
Joaquin > ¡Como tu digas! 
Seguidamente, Mauro  monto sobre la caja y lo mismo hizo Joaquin. Mauro tomo el cuadro por un costado, para tratar de levantarlo de sus anclajes, pero en ese momento...le sobrevino un desmayo que lo hizo caer.
Inmediatamente, Rosalia y Joaquin, se aproximaron a el para auxiliarlo, comenzando por: hacerle recobrar el conocimiento, cosa que consiguieron luego de unos minutos. Súbitamente, al recobrar el conocimiento, Mauro comenzó a quejarse de fuertes dolores, tanto en la cabeza como en el hombro izquierdo.
Sin dudarlo, Joaquin con la ayuda de los operarios que se encontraban trabajando: lo alzaron en brazos y lo llevaron al auto, para luego conducirlo al hospital.  

6 comentarios:

  1. Ya te decía yo que algo huele a chamusquina en esta historia, no me acabo de fiar del tal Gonzalo, sólo faltaba que la casa estuviera embrujada. Uff, qué yuyu.

    Aquí espero una nueva entrega.

    Un abrazo Pluma.

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  2. Elena.
    Que grata es tu visita por esta casa.
    Vamos con calma y no adelantemos juicios. Todo a su tiempo, que la cosa esta comenzando.
    Un abrazo y un beso por esa sonrisa que traes y por la paciencia que te gastas al leerme.

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  3. A mi me da que por esa casa hay un fantasma, pero un fantasma de verdad.
    ¿Queda mucha historia todavía?
    No importa...yo sigo.
    Un beso

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  4. "Gata"
    Gracias por tu perseverancia y tu resistencia en seguir leyendome.
    En el silencio que me rodea al escribir esta historia: me hacia mucha falta ese sutil ronroneo, que suelen hacer las "gatas.
    No hagas preguntas ni pidas que te adelante algo, porque eso seria quebrantar mi derecho mantenerte un poquito en suspenso.
    Muchas gracias una vez mas y si te aburres con el relato me lo dices y le pongo solusion.
    un beso.

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  5. No te enfades que yo no me aburro...seguiré esperamdo
    Un beso

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  6. Puede que sea torpe al expresarme, pero jamas podre enfadarme con quien me dispensa su tiempo y su paciencia.
    Mil disculpas si di otra impresion.
    Gracias una vez mas y de regalo un beso y un abrazo.

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